La retirada del Figueroa cordobés de la Liga Nacional Juvenil de Fútbol demuestra cómo está la economía de la mayoría de clubes españoles, no sólo de fútbol sino también de otras actividades deportivas.
La retirada del Figueroa cordobés de la Liga Nacional Juvenil de Fútbol demuestra cómo está la economía de la mayoría de clubes españoles, no sólo de fútbol sino también de otras actividades deportivas.
Los equipos españoles, a excepción de los ceutíes y melillenses, apenas reciben ayudas de las entidades públicas y sus directivos se la tienen que ingeniar para cubrir sus presupuestos, pidiendo en un lado y otro, haciendo rifas, etc., para llegar con apuros a cubrir los presupuestos.
En la Ciudad Autónoma los equipos que juegan en categoría nacional van sobrados debido a las ayudas que reciben de mamá ayuntamiento, en ocasiones con subvenciones que superan sus presupuestos y que ayudan, debido al poco control que existe en algunos casos, que algún que otro dirigente viva holgadamente gracias a estas subvenciones.
En nuestra querida ciudad, por tanto, se deberían dar con un canto en los dientes los equipos de categoría nacional por la situación que viven y deberían dejar de llorar y sentirse agraciados con las ayudas que reciben en comparación a la mayoría de los equipos del país.
