Desde todos los sitios se había pedido deportividad para el partido que iban a jugar este domingo entre el Sporting y Gimnástica.
Desde todos los sitios se había pedido deportividad para el partido que iban a jugar este domingo entre el Sporting y Gimnástica.
El partido, que no ha sido bueno, se ha desarrollado con normalidad hasta el tiempo añadido. La lamentable reacción de un jugador de la Gimnástica, lanzando una botella al público que le increpaba tras ser expulsado, ha provocado la invasión de campo –no hay que lamentar nada grave- y la suspensión por parte del colegiado del encuentro en el minuto 92.
Desde estas líneas no queda otra cosa que lamentar la reacción del jugador que deberá ser sancionado con dureza por parte del Comité de Competición, y no sabemos si de su club, pero tampoco se puede aplaudir la reacción de algún aficionado que ha saltado al campo y que estaba deseando que se produjese cualquier incidente para dar la nota, aunque repetimos que si hay un culpable de lo sucedido es el jugador.
Esperemos que los dos equipos y también la Federación y la Ciudad, que patrocina a ambos equipos, llamen al orden a todas las partes para que este tipo de incidentes no se vuelvan a dar ya que el único perjudicado es el fútbol de Ceuta.
