Sí, suena a cachondeo, y perdón por la expresión, lo acontecido en la ‘Carrera de San Juan’. Y es que no se pudieron dar a conocer las clasificaciones en diferentes categorías -cadetes, juvenil, promesa, senior y veteranos- al no poder contar el ICD con los habituales chips, que lleva cada corredor, pues la empresa a la que se le había concedido el concurso no cumplía con los requisitos necesarios y otra empresa había impugnado la concesión.
Sí, suena a cachondeo, y perdón por la expresión, lo acontecido en la ‘Carrera de San Juan’. Y es que no se pudieron dar a conocer las clasificaciones en diferentes categorías -cadetes, juvenil, promesa, senior y veteranos- al no poder contar el ICD con los habituales chips, que lleva cada corredor, pues la empresa a la que se le había concedido el concurso no cumplía con los requisitos necesarios y otra empresa había impugnado la concesión.
De risa, la explicación que ofreció la organización de lo acontecido que dejó con cara de sorpresa a mucho de los corredores que habían participado y que no pudieron conocer ni su puesto ni su tiempo, ni tampoco saber si merecían un premio o no.
Todo se arregló con que el martes se podría conocer en la sede del ICD los puestos y los tiempos. Como si a la gente le sobrase el tiempo.
Una nueva metedura de pata de este instituto que no organiza muchas pruebas y para una que hace ya se ha visto el resultado.
