Es difícil adivinar lo que hay dentro de la cabeza de una persona cuando se aferra a la poltrona pese a que se jacta por todos los lados de decir que “está por amor al arte y que el cargo sobre le da problemas y disgustos”.
Es difícil adivinar lo que hay dentro de la cabeza de una persona cuando se aferra a la poltrona pese a que se jacta por todos los lados de decir que “está por amor al arte y que el cargo sobre le da problemas y disgustos”.
Este es el caso del presidente de la Federación de Fútbol de Ceuta, Antonio García Gaona. Tras estar investigado por el ‘Caso Soule’ su nombre ha salido de forma negativa en todos los medios de comunicación y también se ha visto implicada su empresa, Viajes Trujillo, y como consecuencia de todo esto su entorno.
Pese a todo esto, García Gaona sigue aferrado a la poltrona y no ha dimitido. Sigue dirigiendo la Federación como si nada hubiese pasado y ni la inauguración de la nueva sede, que era su gran objetivo, ha provocado que se aparte de su puesto y siga, como si nada hubiese pasado, dirigiendo el fútbol de Ceuta.
¿Hay oscuros intereses? ¿Tiene cosas que esconder? Son las preguntas que se hace la ciudadanía y que no tiene respuesta por lo que no queda más remedio de acordarse de aquello de que se dice de que “piensas mal y acertarás”.
