La Selección de Ceuta Sub-17 cerró su participación en el Campeonato de España que se juega en Galicía con su tercera derrota.
La Selección de Ceuta Sub-17 cerró su participación en el Campeonato de España que se juega en Galicía con su tercera derrota.
Como se ha puesto en el titular de esta modesta opinión no se podía esperar otra cosa, todo hacía presagiar los tres resultados negativos que se han dado frente a Navarra, Extremadura y Castilla La Mancha, pues ganar o empatar un partido hubiese sido una sorpresa mayúscula.
Y era de esperar, pues Ceuta no tiene competición en esta categoría y apenas cuenta con una veintena de fichas de jugadoras juveniles cuando el resto de comunidades superan incluso el millar. Esto implica que el nivel, por mucho que algunos quieran vendernos, está por debajo del nivel de otras zonas del país pues de la cantidad sale la calidad.
Nada se le puede reprochar a las jugadoras pues lo han dado todo desde el primer partido hasta el último, y seguro que son las primeras que están enfadadas por las derrotas, pero sí se le puede criticar a la Federación y a la Comisión del Fútbol Femenino sus decisiones, pues con competir no basta, hay que tener algo más. Volvemos a caer en el error en el fútbol o fútbol-sala femenino de querer construir la casa por el tejado y no por los cimientos y así nos va.
