Ayer se disputó el partido más atractivo del mundo del fútbol, un Barcelona - Real Madrid, algo descafeinado se podía pensar porque no había nada en juego, pero lejos de lo previsto el partido fue vibrante y con una dosis de violencia en el terreno de juego. Ambos equipos estuvieron al límite en muchas ocasiones y el resultado fue justo. Gran partido y muy mal arbitraje.
Ayer se disputó el partido más atractivo del mundo del fútbol, un Barcelona - Real Madrid, algo descafeinado se podía pensar porque no había nada en juego, pero lejos de lo previsto el partido fue vibrante y con una dosis de violencia en el terreno de juego. Ambos equipos estuvieron al límite en muchas ocasiones y el resultado fue justo. Gran partido y muy mal arbitraje.
Para la próxima temporada, ya llega tarde, se instalara el Vídeo Arbitraje en la liga y en las competiciones europeas. En el partido de ayer el colegiado tuvo cinco errores de bulto: Debió expulsar a Bale por una entrada a Umtiti, la expulsión a Sergi Roberto es excesiva, el segundo gol del Barça no debió subir al marcador por previa falta de Suárez a Varane, el gol anulado por fuera de juego de Rakitic era gol legal, y se debió pitar penalti de Jordi Alba sobre Marcelo. Con todo esto, y el VAR, el resultado hubiera sido distinto, aunque lo justo fue ese empate.
