Lo del Instituto Ceutí de Deportes no tiene nombre y se gana a pulso las críticas que recibe un día sí y el otro también.
Lo del Instituto Ceutí de Deportes no tiene nombre y se gana a pulso las críticas que recibe un día sí y el otro también.
La penúltima ha sido la decisión de no dejar jugar un partido de la Copa del Rey de Fútbol-sala al UA Ceutí con el UMA de la Segunda División ya que a esa misma hora hay gimnasia rítmica y zumba, una modalidad que se podría practicar casi con seguridad en otro lugar más apropiado.
Una decisión, la del ICD, que deja mucho que desear. No hubiese sido ningún problema que el partido se hubiese jugado en la mejor instalación que hay en Ceuta, y que además es la habitual del Ceutí, ante un rival de prestigio y una competición que lleva el nombre del primero de los españoles. Hubiese sido sencillo, por un hecho puntual como es esta eliminatoria, que se hubiese cedido la pista al Ceutí y que las otras modalidades hubiesen descansado por un día pues después estar casi todo el año utilizando la instalación desde las cuatro de la tarde hasta las ocho y media, como si suya fuese la misma.
La duda es saber qué tiene el ICD con la Gimnasia Rítmia y el Zumba que son intocables, y lo saben sus trabajadores y el resto de modalidades deportivas, pero son las cosas de esta Ciudad, cuyas autoridades sólo se mueven por el amiguismo o el interés personal.
En esta ocasión, ‘La Libertad’ no era el sitio apropiado para acoger un partido de este nivel y, cómo no, el ICD o sus responsables han vuelto a no estar a la altura de las circunstancias.
