Duele ver al Polillas Atlético jugar sus partidos ligueros. Y duele por diversos motivos ya que, el equipo femenino de la Segunda División no ha logrado ganar todavía pero además ha ido empeorando su imagen en el transcurso de la Liga.
Duele ver al Polillas Atlético jugar sus partidos ligueros. Y duele por diversos motivos ya que, el equipo femenino de la Segunda División no ha logrado ganar todavía pero además ha ido empeorando su imagen en el transcurso de la Liga.
El Polillas sólo ha sumado un punto y en las dos últimas jornadas ha recibido 15 goles y no ha marcado ningún gol. Además, su juego no nos hace pensar que el equipo pueda reaccionar y que vaya a lograr la permanencia, su gran objetivo. Da la impresión que a los a los rivales le cuesta muy poco lograr los tres puntos pues a las ceutíes les hacen goles con facilidad, como los de este domingo frente al Cáceres, y apenas llegan con peligro a la portería rival.
Está claro que no hay que hacer leña del árbol caído y al Polillas hay que animarle para que no deje de luchar y de intentar cambiar una situación delicada aunque, parezca complicado.
La permanencia está a cuatro puntos pues si el Polillas no está bien hay otros tres o cuatro equipos en una situación similar. Con una victoria seguro que cambia todo y que el Polillas se enganche al grupo de equipos que luchará por la permanencia.
