El pasado domingo, tras el partido entre los dos equipos de la ciudad de Manchester que entrenan Guardiola y Mourinho, hubo un triste incidente, con agresiones incluidas, que ahora investiga la Federación Inglesa de Fútbol.
El pasado domingo, tras el partido entre los dos equipos de la ciudad de Manchester que entrenan Guardiola y Mourinho, hubo un triste incidente, con agresiones incluidas, que ahora investiga la Federación Inglesa de Fútbol.
Los dos técnicos están enfrentados desde hace año y cada vez que se ven las caras en un campo saltan chispas y, por lo tanto, sus actuaciones dejan mucho que desear y son un mal ejemplo para los miles de seguidores al fútbol.
Estos dos personajes, a uno se le ve venir y a otro no tanto, han llevado su rivalidad a límites extremos y se pasan. Estos enfrentamientos empezaron en un Barcelona-Inter de Copa de Europa y continuó en las temporadas que ambos entrenaban en el Barcelona y Real Madrid, con enfrentamientos que poco decían de uno y de otro.
Estos han seguido en Inglaterra, ahora ambos en el Manchester, pero en este país este tipo de incidentes, como el del pasado domingo en los vestuarios, suelen ser sancionados con mano dura y ni uno ni otro, si han sido responsables, quedarán impunes.
