Nuestra ciudad ha pasado de superar la peor semana migratoria de su historia -con hasta seis intentos de asaltos en grupo de la valla- a una semana de tranquilidad en la zona, ya que desde el pasado jueves no se han registrado nuevos acercamientos, según un balance realizado por la agencia de noticias EFE en Ceuta.
Nuestra ciudad ha pasado de superar la peor semana migratoria de su historia -con hasta seis intentos de asaltos en grupo de la valla- a una semana de tranquilidad en la zona, ya que desde el pasado jueves no se han registrado nuevos acercamientos, según un balance realizado por la agencia de noticias EFE en Ceuta.
El cambio de situación se asocia directamente con la actuación de la Gendarmería marroquí que ha intensificado en los últimos días las redadas en los montes próximos a la frontera con Ceuta, lo que ha permitido reducir la presión migratoria y los continuos asaltos en grupo al vallado fronterizo.
Este hecho ha motivado que muchos de los inmigrantes asentados en Marruecos hayan optado por entrar en Ceuta a bordo de motos de agua o bien intentar viajar a la península en embarcaciones tipo patera.
La actuación cerca del vallado ceutí ha permitido que el último intento de entrada se registrara en la madrugada del pasado día 17 de agosto cuando unos 450 inmigrantes trataron de entrar a la carrera por la aduana.
Desde esa jornada se mantiene una relativa tranquilidad en la zona, aunque los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado permanecen alerta.
Las redadas en los montes de Beliones en Marruecos tienen por objeto reducir la presión migratoria que se había estado produciendo sobre la ciudad autónoma y que durante el presente mes de agosto ya ha provocado un total de nueve intentos de asaltos masivo tanto por el paso fronterizo como por el vallado.
La actuación de Marruecos se ha reforzado más con respecto a las batidas que han venido produciendo desde hace varios días y se tiene la constancia de la detención de cientos de inmigrantes asentados en los bosques y poblados que rodean Ceuta.
Esta situación ha permitido que se reduzcan a menos de 500 inmigrantes cuando se tenía constancia de que a finales del mes de julio había asentados más de 1.500 subsaharianos en el entorno de los 8,2 kilómetros de perímetro fronterizo ceutí.
La Policía Nacional y la Guardia Civil han señalado que es muy complicado determinar el número exacto de inmigrantes que está al otro lado de la frontera al ser una cifra que suele variar de forma constante.
La presión por los 8,2 kilómetros de perímetro fronterizo terrestre ha motivado que los agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional se hayan tenido que desplegar en varias ocasiones este mes tanto en la aduana del Tarajal como en alguna zona del vallado, según el análisis de EFE-Ceuta.
Además, la Delegación del Gobierno en Ceuta, en coordinación con las autoridades marroquíes, acordó el pasado día 9 cerrar durante una semana el tráfico de mercancías y de porteadores por la frontera del Tarajal, ante la presión migratoria que vivía la zona.
Los seis intentos de entrada en grupo constituyeron la mayor presión sufrida por Ceuta en una única semana, y habrían sido más, destacan fuentes policiales a Efe, si las autoridades marroquíes no contienen en su territorios a otros grupos que pretendían llegar al vallado.
Las intentonas de entrada comenzaron el lunes día 7, cuando 187 inmigrantes entraron a la carrera por el paso fronterizo del Tarajal. En ese episodio un agente de la Policía Nacional resultó herido con una fractura de tibia y peroné.
Veinticuatro horas después, otros 1.000 inmigrantes intentaron entrar en grupo por el vallado. Unos 300 llegaron a la valla, donde fueron rechazados por la Guardia Civil en la zona de Finca Berrocal.
Según los datos facilitados a Efe por el instituto armado, el miércoles 9 más de 500 subsaharianos volvían a intentar entrar por la frontera a las once de la noche. Todos ellos fueron contenidos por las fuerzas marroquíes.
En la madrugada del 11 de agosto, otro grupo de unos 250 inmigrantes intentó sin éxito saltar el vallado por Finca Berrocal.
Ese mismo día se registraron otros dos intentos de entrada a la carrera: uno a las 21 horas protagonizado por unas 150 personas y otro a las 22.15 horas, con unos 400 inmigrantes implicados.
Toda esta situación ha repercutido en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), que unos 800 residentes cuando desde el pasado mes de febrero la media era de 560 inmigrantes acogidos en las instalaciones, habilitadas para 512 plazas.



