Los juzgados andaluces recibieron en el segundo trimestre del año un total de 9.266 denuncias por violencia de género, lo que supone un incremento interanual del 21,9 por ciento. En el mismo período de tiempo, también se incrementaron en un 12 por ciento las órdenes de protección solicitadas y en más de un 20 por ciento las órdenes de protección concedidas respecto al mismo periodo del año anterior.
Los juzgados andaluces recibieron en el segundo trimestre del año un total de 9.266 denuncias por violencia de género, lo que supone un incremento interanual del 21,9 por ciento. En el mismo período de tiempo, también se incrementaron en un 12 por ciento las órdenes de protección solicitadas y en más de un 20 por ciento las órdenes de protección concedidas respecto al mismo periodo del año anterior.
La estadística hecha pública hoy por el Observatorio contra la violencia doméstica y de género refleja que un total de 8.884 mujeres figuran como víctimas de violencia de género en el conjunto de las denuncias presentadas en el segundo trimestre de 2017 en Andalucía.
Este dato supone un incremento porcentual del 27 por ciento en la variación interanual, ya que en el segundo trimestre de 2016 las mujeres víctimas de violencia de género fueron 6.998.
En cuanto a la ratio de mujeres víctimas de violencia de género por cada 10.000 mujeres, destacan por encima de la media nacional, que es 17, las Comunidades de Baleares, con una ratio de 26,3, Murcia, con 21,8 y Comunidad Valenciana, con 21,3, seguidas de Andalucía con un 20,5 por ciento. En la ratio más baja se da en Castilla y León, con 10,8 y en Asturias, Cantabria, Galicia y País Vasco, con ratios ligeramente superiores a once.
Por lo que hace referencia a las denuncias presentadas, la cifra experimentó una variación al alza de un 21,9 por ciento respecto de la del mismo trimestre del año anterior. En el segundo trimestre de este año se han presentado 9.266 denuncias, mientras que en el segundo trimestre de 2016 se presentaron 7.604 denuncias.
Casi un 72 por ciento de las denuncias fueron presentadas por la propia víctima, directamente en el juzgado o a través de atestados policiales. Las denuncias por intervención directa de la policía se sitúan en el 11 por ciento de los casos.
En el segundo trimestre del año, en 642 casos, la víctima de violencia de género se ha acogido a la dispensa de la obligación legal de declarar, lo que supone un porcentaje de un 7,2 por ciento en relación con el total de mujeres víctimas de violencia de género. Esta ratio supone un descenso de casi un 24 por ciento respecto a la cifra del mismo trimestre del año anterior.
Durante el segundo trimestre del año, se solicitaron 2.643 órdenes de protección en los diferentes órganos judiciales. Un total de 2.422 órdenes de protección (que incluyen medidas de protección y seguridad de las víctimas) fueron solicitadas en los juzgados de violencia sobre la mujer y otras 221 lo fueron en los juzgados de guardia.
El incremento de solicitudes de órdenes de protección en los juzgados especializados con respecto al mismo trimestre de 2016 fue de un 12 por ciento. Un 75 por ciento de las órdenes de protección solicitadas fueron adoptadas, un 20,8 por ciento más que en el mismo trimestre del año anterior.
En un 49 por ciento de los casos, la relación de pareja (cónyuge o relación afectiva) se mantenía en el momento de la solicitud de la orden de protección.
Además, derivadas de las órdenes de protección y otras medidas cautelares se adoptaron 4.200 medidas judiciales penales, entre las que destacan la orden de alejamiento, la prohibición de comunicación, la suspensión de la tenencia y uso de armas, la salida del domicilio, la prohibición de volver al lugar en que se cometió la agresión y las medidas privativas de libertad.
Al mismo tiempo se dictaron 876 medidas civiles cautelares mientras se resolvía el proceso penal, en las que las medidas adoptadas lo fueron en relación con la prestación de alimentos, la atribución de la vivienda, la suspensión de la guarda y custodia de los hijos y la suspensión del régimen de visitas.
La mayor visibilidad del fenómeno de la violencia de género como lo atestiguan los datos correspondientes al segundo trimestre del año nos proporciona una radiografía muy completa de este tipo de violencia y nos conduce invariablemente a las dos caras de una misma moneda.
De un lado, datos positivos, algunos muy positivos, como lo son el descenso del número de mujeres que renuncian a declarar en el marco del proceso judicial y el mantenimiento de las medidas judiciales que buscan proteger a los menores, víctimas como son de la violencia de género. También quiero destacar una vez más el aumento de las condenas a los maltratadores, por lo que tiene de valor en sí mismo y por el mensaje ejemplarizante que desprende: no hay impunidad para la violencia machista.



