Después de cinco años y medio al frente del Hotel La Muralla, el andaluz Pedro Fernández Olmedo (Cádiz, 1949) ha dejado esta misma semana el testigo al ser reemplazado por el asturiano Alberto San Sebastián Vázquez.
Después de cinco años y medio al frente del Hotel La Muralla, el andaluz Pedro Fernández Olmedo (Cádiz, 1949) ha dejado esta misma semana el testigo al ser reemplazado por el asturiano Alberto San Sebastián Vázquez.
Pedro Fernández Olmedo, había ejercido el cargo de director desde el 1 de noviembre de 2.007, ha dejado el puesto al cumplir los sesenta y cinco años, suponiendo el relevo elevar a once el número de directores de este establecimiento hotelero a lo largo de su historia.
Pedro Fernández se marcha de nuestra ciudad con la satisfacción del deber cumplido y también con los sentimientos de ser un ceutí más, lo cual dice con orgullo debido a los años pasados en este lado del Estrecho.
Reconoce que en estos cinco años y medio el reto más importante fue la visita de los Reyes al Parador mientras que en el lado negativo incluye el despido de tres personas por el ERE planteado a nivel nacional.
En cualquier caso, tiene claro que será un defensor más de nuestra ciudad y que se marcha con la sensación del deber cumplido. "La Verdad de Ceuta" ha querido recoger sus impresiones antes de que definitivamente deje su puesto.
¿Qué balance haces de tu paso por nuestra ciudad?
Me voy con la sensación de haber cumplido con mi trabajo pero la valoración tienen que hacerla los trabajadores y el público. A nivel de infraestructuras he intentado mejorar en la medida de lo posible y que los trabajadores tuvieran un clima laboral lo más adecuado porque un trabajador descontento en hostelería se refleja en la atención al cliente.
¿Crees que lo has conseguido?
Esto deben decirlo otros pero la verdad es que el Parador está lo más cercano posible a los ciudadanos y no de espaldas a los ceutíes y, sin duda, ese ha sido un objetivo esencial. Cuando llegué tuve un buen punto de partida como fue la visita de los Reyes, lo cual me dio a conocer de cara a la ciudad.
¿Te queda la sensación de que se podían haber realizado más reformas en tu mandato?
Sí pero son tiempos difíciles para la inversión y en estos cinco años y medio que voy con una frustración de no dejar remodelado el hotel como me hubiera gustado.
¿Ha sido el ERE la experiencia más traumática en estos años?
Sí, la crisis a nivel nacional se refleja en el turismo y otras cadenas hoteleras también han utilizado esta fórmula como NH. En nuestro caso, Paradores tuvo la necesidad de hacer el ERE que ha supuesto en Ceuta tres despidos, cinco bajas voluntarias y seis con jornada reducida del 25%, por lo que dentro de lo malo ha sido lo menos traumático posible pero despedir a tres personas no es nada agradable y ha sido duro.
Y el restaurante se mantiene abierto, ¿una buena noticia no?
Sí, además tenemos una carta nueva con platos actualizados, hemos incluido las tapas y un menú desde 15 euros al día para atender la capacidad económica de muchas personas. El restaurante sigue abierto, los banquetes se realizarán sin problemas y podemos decir que la restauración puede suponer el 50 por ciento de los ingresos del hotel.
¿Satisfecho con el nivel de ocupación en estos años?
Si no se alcanza el cien por cien no puedes estar satisfecho pero se ha mejorado bastante y se ha empezado a trabajar con el turismo marroquí que es muy importante ya que se trata de un turismo individual que genera dinero en el sector servicios. El barco puede ser un hándicap pero también debe ser una experiencia positiva porque el turismo se basa en experiencias y para muchas personas el hecho de cruzar en barco y las vistas panorámicas puede ser un buen reclamo.
¿Tan importante es el cliente de Marruecos?
Sí, de hecho supone más del 60 por ciento de las estancias en el hotel. Desde que llegué capté la importancia de ese turismo y otras asociaciones como el Centro Comercial Abierto o incluso la Ciudad Autónoma han advertido esta misma sensación. Hay que conseguir que cuando lleguen de Marruecos encuentren una ciudad acogedora, los comercios abiertos y una atención lo más óptima posible.
¿Hay que fidelizar este tipo de turistas?
Sí pero también otros segmentos como la Estación Náutica, que será positivo a medio plazo ya que es un turismo de calidad. También se debe trabajar en el segmento de congresos y en el de grupos.
¿Tiene capacidades Ceuta para afrontar este reto turístico?
Creo que sí, lo principal es esperar que vengan los turistas y luego ver si es necesario construir otro hotel más, aunque yo pienso que con lo que hay es suficiente. Lo que pasa es que se solapan eventos en las mismas fechas y habría que diversificar los actos. Ceuta tiene elementos suficientes porque dispone de una gastronomía diversa y de calidad, cultura, arqueología, deporte náutico y senderismo, entre otras cosas, por lo que hay que trabajar para que Ceuta no sea lo desconocida que es en la península, lo cual es una labor de marketing.
¿Qué supone para el hotel el hallazgo del yacimiento dentro de las bóvedas?
Un valor añadido para la ciudad y su puesta en valor será importante porque ahora acaban de encontrar un nuevo arco que parece ser del siglo V, más antiguo que la Puerta Califal, por lo que es increíble ver en un reducido espacio que haya ocupaciones desde el siglo II hasta el siglo X.
¿Con qué sensación dejas nuestra ciudad?
Me siento un ceutí de adopción ya que aquí he estado como en mi casa, Ceuta siempre estará presente y vendré a menudo porque he dejado muchos amigos.
¿Qué harás a partir de ahora?
Tendré que cambiar el chip, los primeros meses serán duros pero intentaré llenar de contenido mi vida con la lectura, el cuidado de mis nietos, la familia, la pesca, el carnaval y viajar.
¿Dejas Paradores con pena?
Sí, han sido 45 años y medio, toda una vida, y me marcho como parte de la historia de esta cadena hotelera, por lo que la nostalgia es importante.
¿Un mensaje para los ceutíes?
Que aúnen esfuerzos y que tengan mucha fé y optimismo porque no me sirven los derrotistas. Todas las fuerzas vivas de la ciudad deben tirar para hacer un plan de marketing y ese es el camino adecuado para ser un destino turístico.
¿Algo más que añadir?
Sólo decirle a todos los ceutíes que siempre los llevaré conmigo y aquí tienen a un ceutí que intentará defender la realidad de Ceuta.

