El Salón de Actos del Ayuntamiento acogió esta tarde la conferencia "Visados para la libertad", impartida por Ángela Sanz-Briz, y a la que han acudido diversas autoridades políticas y religiosas de la ciudad con el presidente Vivas y el delegado del gobierno Fernández a la cabeza.
El Salón de Actos del Ayuntamiento acogió esta tarde la conferencia "Visados para la libertad", impartida por Ángela Sanz-Briz, y a la que han acudido diversas autoridades políticas y religiosas de la ciudad con el presidente Vivas y el delegado del gobierno Fernández a la cabeza.
"Es una pena que mi padre no viva para poder contar con total libertad lo que hizo". De esta forma Ángela Sanz-Briz, hija del diplomático español Ángel San-Briz, se refiere a los más de 5.000 judíos que su progenitor salvó de morir durante el Holocausto.
"Visados para la libertad" es la conferencia que una de sus cinco hijas ofreció esta tarde nocheen Ceuta para dar a conocer la vida de este diplomático español destinado durante la Segunda Guerra Mundial en Hungría y que es conocido como "El Ángel de Budapest".
En una entrevista con la agencia Efe en Ceuta, Ángela Sanz ha afirmado que "es una pena que no pueda contar todo lo que hizo ya que en aquella época no hablaba mucho de ello ni alardeaba de eso pero estaba muy orgulloso de lo que hizo en Hungría".
"En el fondo esa actuación brillante y maravillosa que tuvo quedó en el olvido, nadie habló de ello y si él hubiera vivido ahora podría contar de primera mano cosas maravillosas y apasionantes. La familia hemos recogido el legado de un diplomático que con 34 años fue capaz de hacer esto", ha señalado.
No obstante, la hija ha dejado claro que en su casa la labor que realizaba su padre "siempre se sabía aunque no era tema de conversación. No le dábamos mayor importancia pero con la edad y la cantidad de información que ha ido saliendo estamos más orgullosos".
En este sentido, ha dicho que a su padre no se le reconocieron estos hechos en vida. "Le escribían los judíos, le daban las gracias pero eran cosas puntuales y personales hasta que en el año 1991 cuando oficialmente Israel le dio el título de Justo entre las Naciones y empezaron los homenajes, un libro, una película y un documental ... con lo cual empezamos a conocer mejor la dimensión de lo que hizo".
Ángela Sanz, que nació en Roma, entendió que a partir de esa fecha "han habido muchos homenajes tanto en España como en el extranjero. En Hungría tiene una placa y un monolito, siempre estuvo su nombre en el cementerio de Budapest, y en la ONU se le ha homenajeado porque ésto también lo hicieron diplomáticos de otros países y también de España".
La hija de Ángel Sanz Briz ha resaltado que la figura de su padre "es una historia digna de contar. Yo estoy muy orgullosa porque es mi padre pero fue un ser humano extraordinario y todo lo que se hable de esta historia está muy bien para que sepan las atrocidades que pasaron y que hubo gente que ayudó".
Ha dicho que su conferencia trata de transmitir "que hubo una serie de diplomáticos que dieron visados a judíos durante la Segunda Guerra Mundial, entre ellos mi padre, que fue el primer secretario de la delegación de España en Hungría, y que logró salvar a más de 5.000 personas entre pasaportes, salvoconductos, cartas de protección y visados".
Para la familia, "es un orgullo y es una maravilla pensar cómo se arriesgó y como jugó la doble carta de que España era aliada de los alemanes pero estaba salvando a judíos, lo cual estaba castigado con la pena de muerte ya que estaba terminantemente prohibido".
Por otro lado, reconoce a Efe-Ceuta que la historia de su padre es muy distinta a la del empresario alemán Oskar Schindler, con el que se les compara.
"Son dos historias que no tienen nada que ver, ya que Oskar usaba a los judíos como esclavos y luego él mismo fue comprendiendo el horror de la situación y los salvó y casi le cuesta la vida pero mi padre era un diplomático español que no tenía nada que ver con nadie y que pensaba que hacer eso era su deber y quería hacerlo por humanidad", ha precisado.
Para Ángela Sanz Briz ha argumentado que lo más importante es que "si quieres puedes ayudar, lo cual es la diferencia entre la vida y la muerte y hay gente que lo hace. Hay que eliminar la visión de que todo el mundo es vago ya que hay mucha gente buena".
Y ha añadido que la labor de su padre le produce "una satisfacción, él pensó que tenía un deber bien hecho, la vida le dio esa oportunidad y la cogió. Es una pena que no se le reconociera antes y no poder oír todo ésto de primera mano".

