La ciudadanía quiere soluciones para sus problemas personales y los del país. La credibilidad, confianza y poder tener esperanza no vendrán únicamente de las palabras. El comportamiento, ejemplo y trabajo que demuestre una organización política y sus políticos será determinante. Las ciudadanas y ciudadanos no comprenden ni perdonan las divisiones, porque se alejan de los objetivos que persigue la sociedad.
