Ya en agosto de 2017 desde MDyC denunciábamos la alarmante situación de Ceuta que se situaba a la cabeza del territorio nacional con la mayor tasa de pobreza, un 35,6 % (datos del Consejo Económico y Social de España).
Ya en agosto de 2017 desde MDyC denunciábamos la alarmante situación de Ceuta que se situaba a la cabeza del territorio nacional con la mayor tasa de pobreza, un 35,6 % (datos del Consejo Económico y Social de España).
Conforme al art. 503 de la ley de Enjuiciamiento Criminal la prisión provisional de los condenados por abuso sexual en Pamplona, conocidos como “la manada”, podía durar hasta cuatro años y medio, la mitad de la pena a la que han sido condenados en primera instancia; es decir, podían haber estado en prisión preventiva legalmente hasta el año 2020. Todo preso provisional recurre su auto de prisión de continuo para solicitar su libertad; está en su derecho, faltaría mas, y al tribunal o juez corresponde la facultad de levantar o no esa prisión, aplicando la ley conforme a las circunstancias concretas. Y eso es lo que ha hecho el tribunal y ha decidido aceptar los argumentos de las defensas y rechazar los de la acusación particular, el fiscal y la acusación popular y ha accedido así a modificar su propio criterio.
Nuestra Ley de Enjuiciamiento Criminal regula pormenorizadamente en que casos procede y en que casos no decretar la prisión provisional. Esencialmente gira en torno a tres finalidades: asegurar la presencia del investigado en el juicio, evitar la reiteración delictiva y evitar que el imputado pueda actuar contra bienes jurídicos de la victima. El artículo 504 dice que “la prisión provisional durará el tiempo imprescindible para alcanzar cualquiera de los fines previstos en el artículo anterior y en tanto subsistan los motivos que justificaron su adopción”. Es cuando menos curioso que para el tribunal de repente hayan desaparecido todos y cada uno de los motivos por los que decretó la prisión y que todos esos fines quedan cubiertos con unas simples medidas cautelares y una mísera fianza.
Que la manada, es decir, los violadores que destrozaron la vida de una mujer, que la agredieron, la follaron entre cinco, le robaron el móvil y la abandonaron en un portal, estén provisionalmente en la calle porque unos magistrados piensan que no hay peligro de huida ni de reincidir al ser mundialmente conocidos, cuando en España se produce una agresión sexual cada cuatro horas, es difícil de entender, qué carajo, es mezquino, repugnante y propio de un sistema estructuralmente patriarcal.
El sonido es una energía potente, mueve una energía potente y genera estados concretos en base a la calidad de dichos sonidos, y hay un sonido que nos acompaña permanentemente: el sonido de las palabras.
No somos ingenuos, ni utópicos, tampoco negativistas-pesimistas, ni distópicos. Pero si creemos que todo tema o cuestión merece y debe ser tratado, desde todos los puntos de vista y desde todas las perspectivas. Diríamos estos temas de la muerte, el hambre, las guerras, las epidemias y otros males que la humanidad sufre, que hayan surgido de hoy, o que vienen de siglos o milenios, debemos modestamente plantearlos y replantearlos. Y puede y debe hacerlo, cualquier ser humano, o cualquier ser humano puede tener una matización o una sugerencia o una pequeña perspectiva, que los demás no hayan pensado, pero que puede servir para aumentar el conocimiento teórico y práctico de un tema. Cualquier persona, puede ocurrírsele una idea, que puede resolver, algún problema, o al menos, contribuir a la posible solución, teórica o práctica, sea alfabeto o analfabeto, sea hombre o sea mujer, sea de una cultura o sea de otra…
En el Día Internacional de los Refugiados el Partido Socialista Obrero Español quiere manifestar su honda preocupación tanto por el aumento del número de refugiados en el mundo así como por la creciente ola de intolerancia e insolidaridad a la que está sujeto este colectivo, especialmente en muchos países europeos.
Dicen que “cuando el diablo no tiene nada que hacer, con el rabo mata moscas”, en mi caso me da por sacar de paseo a la memoria.
Nosotros llamamos cueva a ese estado, esos días en los que no tienes muchas ganas de casi nada y te apetece replegarte sobre ti mismo, crear un espacio de silencio y quedarte ahí por un momento, o por unos días, sencillamente para observar, o hacer balance, o elegir cambios, incluso para regodearte en lo mal que te sientes en ese momento.