Estimado Presidente:
Con todos mis respetos, me dirijo a usted para dedicarle unas palabras de agradecimiento. Estoy convencida de que todos y cada uno de los ceutíes comparten cada palabra de gratitud y cada gesto de amor que transmite y regala a nuestra tierra.
Estimado Presidente:
Con todos mis respetos, me dirijo a usted para dedicarle unas palabras de agradecimiento. Estoy convencida de que todos y cada uno de los ceutíes comparten cada palabra de gratitud y cada gesto de amor que transmite y regala a nuestra tierra.
Son tiempos extremadamente difíciles, complicados y duros y aunque la tempestad apriete, usted mantiene la calma, la esperanza y nos transmite que ningún temporal dura para siempre. Se mantiene firme e inquebrantable y aunque nos sentimos desolados y abandonados como ciudad, usted hace que no nos rindamos, que luchemos y nos mantengamos unidos ante el desamparo absoluto de este Gobierno Central.
Usted ha demostrado y simbolizado a lo largo de su trayectoria política que Ceuta es española por los 4 costaos y lo ha llevado por bandera allá donde fuera necesario. Para nosotros es un orgullo que sea nuestro Presidente y un ejemplo de dignidad para muchos. Por ello, le agradecemos su lealtad, su entrega, su compromiso y su responsabilidad para con Ceuta y sus ciudadanos.
Por eso, ahora nos toca a nosotros, los caballas, agradecerle todo lo que está luchando y sufriendo, porque solo aquel que ama a su patria y a su tierra puede comprender y sentir lo que duele.
Sabemos que estar al frente de este despropósito no debe ser nada fácil. Porque esto no va de colores, va de coherencia, de amor hacia la tierra, esa que nos vio nacer, crecer, enamorarnos e incluso morir. Porque Ceuta es más que un pedacito de tierra, Ceuta es grandiosa por su belleza, por su gente, por su solidaridad, por su gran diversidad cultural, por sus atardeceres... porque este cachito de tierra es inmenso en el corazón de los caballas y en el corazón de aquel que viene y luego se va.
Y aunque yo hoy le escribo como Presidente, sé que en estos días, atrás de ese cargo político, ha habido un padre, un hijo, un abuelo, un esposo... un caballa como el que más, que se ha sentido vulnerable e impotente ante tal barbarie, atado de pies y manos y sin saber cómo actuar y no por falta de preparación sino porque nos han dejado solos ante una situación que nos desborda. Es duro gritar y que no haya respuesta. Pero más duro aún, es ver cómo otros apartan la vista.
Gracias por estar al frente, por escuchar a la gente, por esa cercanía, por defendernos y por no rendirse. Créame que los caballas valoramos su esfuerzo, empeño, constancia, dedicación, lealtad y trabajo. Solo quería que supiese que su trabajo no pasa desapercibido y se agradece tener al frente en Ceuta a alguien que la quiere y la defiende como solo usted sabe hacer.
Y como usted bien ha dicho estos días y con permiso, cito textualmente:
"Ceuta es España hasta la médula y, por serlo, es Europa.
Nuestra soberanía no es cuestionable ni renunciable. Lo acredita la historia, lo avala el derecho y, sobre todo, lo sienten y lo defienden los ceutíes.
Ceuta es un ejemplo de convivencia, de respeto y de unión. Una tierra donde convivimos juntos, en paz y armonía, recemos como recemos y nos llamemos como nos llamemos.
Y quien tenga dudas, que venga a Ceuta. Que la recorra, que la viva y que compruebe por sí mismo el orgullo, la fuerza y la unidad de esta tierra maravillosa".
Así que, sin más dilación, muchas gracias señor Presidente, gracias de corazón. El pueblo caballa le quiere, le respeta y se siente muy orgulloso de lo grande que ha demostrado ser. Ha dado usted un gran ejemplo como persona y como Presidente.
Con cariño y muchas ansias de recuperar nuestra vida, nuestra tierra y la normalidad que merecemos, esa que tanto añoramos y nos arrebataron en cuestión de horas.
Una caballa que ama su tierra y que ama a su patria.
Mariló Carreto Cañete

