Corre el rumor por los despachos de que los contratos mayores siguen
Corre el rumor por los despachos de que los contratos mayores siguen
atascados en el mismo cuello de botella de siempre y que "la estrechita de parietales" sigue con su práctica habitual.
Se comenta entre el personal que la falta de supervisión y el retraso en los pliegos ya no sorprenden a nadie en la casa. Dicen que se actúa a sabiendas del desbarajuste técnico, prefiriendo mirar a otro lado antes que asumir responsabilidades. En los pasillos se critica esa costumbre de dejar correr los plazos como si las funciones del cargo fueran optativas.
Murmuran que tanta rigidez para unas cosas contrasta con una dejadez absoluta a la hora de fiscalizar los expedientes clave. La sensación en el departamento es que la inercia y la negligencia se han convertido en la doctrina habitual de trabajo. Y al final, en el ambiente queda la sospecha de que nadie va a mover un dedo hasta que la fiscalización externa obligue a rendir cuentas y haya un paseíllo por los juzgados.