Corre la voz de que la casualidad en el puerto no fue tanta y que
Corre la voz de que la casualidad en el puerto no fue tanta y que
todo estaba medido. Dicen que los dos activistas sabían muy bien a qué vehículo subirse, al de la diputada de Ceuta Ya!, cuando la cosa apretó.
En los corrillos aseguran que las flotillas y ciertas ONG coordinan cada paso con este partido. Se comenta que buscan pruebas de algunos altercados para desacreditar la labor policial en la frontera.
Muchos murmuran en la ciudad que quien aviva tantas llamas acaba quemándose con su propio fuego. La sospecha en las calles es que el discurso de la convivencia solo sirve de escudo a conveniencia para ellos. Y entre la gente se repite que, al final, la etiqueta de racista siempre se la cuelgan a los mismos.