Dicen que el jefe de Gabinete de Moncloa llegó a llamar pesado
Dicen que el jefe de Gabinete de Moncloa llegó a llamar pesado
al Chiqui por su insistencia. Hombre, pesado tampoco; no exageremos. Lo que ocurre es que, cuando se propone algo, se agarra más que una pegatina nueva y empalaga más que un bote entero de leche condensada. El Chiqui no insiste: persevera, repite y vuelve a llamar hasta que el teléfono pide auxilio. Pero pesado, lo que se dice pesado… jamás. Digamos mejor que es cariñosamente pegajoso.