La Policía Nacional detuvo minutos después al presunto autor, un ciudadano marroquí, que había huido por las azoteas tras acceder a la vivienda ubicada en el Paseo de las Palmeras.
La Policía Nacional detuvo minutos después al presunto autor, un ciudadano marroquí, que había huido por las azoteas tras acceder a la vivienda ubicada en el Paseo de las Palmeras.
Una vecina de Ceuta ha denunciado el angustioso episodio vivido en la mañana de este viernes, cuando un hombre accedió al interior de su vivienda en el Paseo de las Palmeras y, según su relato, llegó a meterse en la cama donde ella descansaba. La rápida intervención de la Policía Nacional permitió localizar y detener al presunto autor pocos minutos después de los hechos.
El suceso ocurrió poco antes de las ocho de la mañana, cuando la familia se encontraba en el domicilio. La afectada, Beatriz Ferrón, dormía en su habitación con la puerta del balcón abierta, mientras su marido y su hijo permanecían en otra estancia de la vivienda.
"Me giré y lo vi metido en mi cama"
La propia Beatriz ha relatado que se despertó al notar la presencia de alguien en la habitación.
"Me giré y vi a un inmigrante marroquí en calzoncillos metido en mi cama".
Los gritos de la mujer alertaron de inmediato a su marido y a su hijo, que acudieron rápidamente al dormitorio. Según explica, el individuo huyó por el mismo lugar por el que había accedido al inmueble, saltando de nuevo al balcón y escapando por las azoteas de los edificios colindantes.
La Policía Nacional, que ya había sido avisada previamente de la presencia de un hombre por la zona, logró interceptarlo poco después cuando descendía por las inmediaciones del Hotel Puerta de África.
El detenido permanece a la espera de pasar a disposición judicial y está previsto que este sábado se celebre un juicio rápido por un presunto delito de allanamiento de morada.
La víctima ha decidido hacer público lo sucedido para alertar a la ciudadanía y denunciar la sensación de inseguridad que le ha dejado el episodio.
"Estamos vendidos. Yo vivo en un quinto piso y se ha metido en mi cama".
Visiblemente afectada, reconoce que todavía no logra asimilar lo ocurrido.
"Aunque tengo 62 años, soy una mujer hasta que me muera. Alguien no se mete en tu cama con buenas intenciones. Él no sabía si tenía 62 años o 25. Podría haber sido mi hija. Estoy descompuesta".
Beatriz asegura que no deja de pensar qué habría ocurrido si hubiera estado sola en casa.
"Si no está mi marido ni mi hijo, estoy vendida. Si alguien entra en una casa que no es la suya y se mete en la cama de una desconocida, se le presupone que no tiene buenas intenciones. No va a venir a que le cante una nana".
Agradecimiento a la Policía Nacional
Pese al impacto sufrido, la mujer ha querido destacar la actuación de los agentes que intervinieron.
"El trato de la Policía ha sido magnífico. Han sido rapidísimos en venir, rapidísimos en localizarlo y el trato en comisaría ha sido fabuloso".
Por ello, ha trasladado públicamente su agradecimiento a la Policía Nacional por la rapidez con la que se resolvió la intervención.
Llamamiento a extremar las precauciones
La afectada reconoce que continúa "muy nerviosa" tras lo sucedido y asegura sentirse profundamente agredida por la situación vivida.
"Porque yo soy mujer hasta que me muera, que tenga 62 años no quiere decir que no me haya sentido agredida".
Finalmente, ha aprovechado para lanzar un mensaje al resto de vecinos de la ciudad.
"Quiero pedir a todo el mundo que tenga cuidado con las ventanas, las persianas y los portales. Que esté todo bien cerrado, porque yo vivo en un quinto y jamás pensé que alguien pudiera entrar en mi casa y, mucho menos, meterse en mi cama".
