La Guardia Civil, a través de los agentes de la Unidad de Reconocimiento de Subsuelo, han vuelto a acceder en las últimas horas al interior del túnel localizado a finales de febrero entre Ceuta y Marruecos, el cual permanecía precintado a la espera de noticias por parte de Marruecos.
La Guardia Civil, a través de los agentes de la Unidad de Reconocimiento de Subsuelo, han vuelto a acceder en las últimas horas al interior del túnel localizado a finales de febrero entre Ceuta y Marruecos, el cual permanecía precintado a la espera de noticias por parte de Marruecos.
Mientras han realizado una nueva inspección del túnel se ha impedido el acceso al lugar por parte de personas ajenas a la investigación en el Polígono Industrial del Tarajal.
Los agentes estiman que el túnel, que se halló el pasado día 19 de febrero, funcionó durante más de dos años como mínimo, según las primeras indagaciones.
El túnel, situado junto a la frontera marroquí, fue localizado por la Unidad de Subsuelo de la Guardia Civil y la infraestructura, que está ubicada en una antigua marmolería que lleva al menos dos años cerrada, fue precintada el pasado día 24 de febrero a la espera de que Marruecos ofreciera más datos sobre el lado del túnel en el país marroquí.
El túnel, de 12 metros de profundidad y al menos unos 50 metros de longitud, tiene varias galerías en territorio español y cuenta con unas medidas de 40 centímetros por ancho y 60 centímetros de alto, que varían en función de la zona.
El túnel se localizó en la tercera fase de la llamada 'operación Hades', surgida de una querella de la Fiscalía Anticorrupción y dirigida por la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón, y permanece abierta a la espera determinar dónde desemboca exactamente el túnel encontrado.
