El cadáver pertenecería a un joven que vestía traje de neopreno y aletas y que estaba en avanzado estado de descomposición.
El cadáver pertenecería a un joven que vestía traje de neopreno y aletas y que estaba en avanzado estado de descomposición.
Los equipos de rescate de los Grupos Especiales de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil y Salvamento Marítimo han recuperado el cadáver de un joven en el Foso de las Murallas Reales. El rescate se produjo alrededor de las 09:45 horas de este miércoles.
Desde la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta se ha confirmado a EFE que el joven, del que todavía se desconoce su edad, vestía un traje de neopreno y aletas, lo que sugiere que podría tratarse de una persona que intentaba llegar a territorio español de forma irregular.
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron cinco agentes de la Policía Nacional, cuatro de la Guardia Civil y el equipo de rescate del GEAS para proceder con la operación. El hallazgo del cuerpo sin vida en el Foso de las Murallas Reales es un recordatorio de la tragedia que se desarrolla con frecuencia en las costas de Ceuta, un destino habitual para aquellos que buscan alcanzar suelo europeo a través de vías peligrosas e ilegales.
Esta realidad no es nueva para los residentes y las autoridades de la Ciudad Autónoma de Ceuta. La semana pasada, los equipos de rescate también encontraron otro cadáver a unos 800 metros de la playa del Chorrillo.
El Servicio Marítimo (SEMAR) de la Guardia Civil fue el encargado de recuperar el cuerpo, que se encontraba en un avanzado estado de descomposición.
El drama migratorio en Ceuta se ha venido intensificando durante las últimas semanas, no en vano, durante la pasada madrugada del lunes más de 200 migrantes intentaron acceder a nado, de manera irregular, desde Marruecos a Ceuta.
Precisamente, los informes de organizaciones de derechos humanos, como la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), subrayan la gravedad de la situación. Desde el cierre de la frontera en marzo de 2020, al menos 107 personas han fallecido intentando cruzar a nado desde Marruecos a Ceuta. Entre las víctimas se encontraban 17 menores de edad, siendo el más joven de tan solo 12 años. La mayoría de los migrantes provienen de Marruecos, pero también se han registrado casos de personas de Yemen, África Subsahariana, e incluso Siria.
Esta situación plantea un desafío continuo para las autoridades españolas y europeas en la gestión de la inmigración irregular y la protección de los derechos humanos de aquellos que buscan un futuro mejor en el continente
