Ceuta celebró este seis de enero, bajo una lluvia persistente, el tradicional acto de la Pascua Militar, que se desarrolló íntegramente pese al temporal. A las 11:45 horas, con la precisión habitual de los eventos castrenses, dio inicio la parada militar frente a la Comandancia General de Ceuta. En el acto participaron autoridades civiles como el presidente de la ciudad autónoma, Juan Vivas, y la delegada del Gobierno, Cristina Pérez.
Ceuta celebró este seis de enero, bajo una lluvia persistente, el tradicional acto de la Pascua Militar, que se desarrolló íntegramente pese al temporal. A las 11:45 horas, con la precisión habitual de los eventos castrenses, dio inicio la parada militar frente a la Comandancia General de Ceuta. En el acto participaron autoridades civiles como el presidente de la ciudad autónoma, Juan Vivas, y la delegada del Gobierno, Cristina Pérez.
Los curiosos desafiaron el clima para captar con sus teléfonos móviles una parada en la que destacó una Unidad de Honores al mando del capitán José Relinque López. Esta unidad estuvo compuesta por la Escuadra de Gastadores y dos secciones del Regimiento de Ingenieros N.º 7, además de la Unidad de Música de la Comandancia General. Los militares, bajo ligeras gotas de lluvia, realizaron la ceremonia que culminó con los honores reglamentarios al Comandante General de Ceuta, Marcos Llago, y la despedida de la Enseña Nacional.
Tras el acto al aire libre, los asistentes se trasladaron al Salón del Trono de la Comandancia General, donde se llevó a cabo la entrega de condecoraciones y el esperado discurso institucional de Llago en nombre de Su Majestad el Rey. Antes de abordar los temas actuales, el Comandante General recordó los orígenes históricos de la Pascua Militar, rememorando la recuperación de Menorca en 1782 tras un prolongado asedio.

Entre los momentos destacados del evento, se entregó la Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco a cinco miembros de las Fuerzas Armadas: a la teniente Amadora Mercado, el subteniente Francisco Javier Mateos, los cabos Miguel Ángel Chellaram y Francisco Javier Álvarez, y el soldado Néstor Vera.
En su intervención, Llago subrayó la relevancia estratégica de Ceuta como "un trozo de tierra española al otro lado del Estrecho" y destacó el papel esencial de la ciudad en la seguridad y defensa del país. Con un tono solemne, hizo referencia a los riesgos y desafíos específicos que enfrenta Ceuta, cuyo impacto trasciende lo local y afecta al conjunto de España.
El Comandante General ilustró la posición privilegiada de Ceuta con una metáfora histórica: los "brazos de Hércules", en referencia a las Columnas que dominan el Estrecho. También destacó los valores constitucionales e históricos que refuerzan el vínculo entre la ciudad y la Península. Llago señaló la colaboración entre las instituciones locales y el Ejército como clave para optimizar recursos compartidos y fortalecer el tejido social de Ceuta.
El acto concluyó con un emotivo recuerdo a los militares fallecidos durante 2024 y con el Comandante General despidiéndose al grito de ¡Viva España!, cerrando una jornada marcada por el espíritu de servicio y la solemnidad que caracteriza a la Pascua Militar.
