La poeta española en lengua gallega Yolanda Castaño, Premio Nacional de Poesía (2023) con su obra "Materia", ha reconocido que este galardón le ha dado "más fuerza" para reivindicar el "papel" de la mujer en la literatura nacional pero hay que "seguir trabajando y no bajar la guardia".
La poeta española en lengua gallega Yolanda Castaño, Premio Nacional de Poesía (2023) con su obra "Materia", ha reconocido que este galardón le ha dado "más fuerza" para reivindicar el "papel" de la mujer en la literatura nacional pero hay que "seguir trabajando y no bajar la guardia".
En una entrevista con la agencia EFE en Ceuta, Yolanda Castaño Pereira (Santiago de Compostela, 1977) ha destacado que en los últimos años este premio nacional "lo hemos recibido varias mujeres, lo cual es una manera de equilibrar la situación en cuanto a décadas de premios masculinos. Valga el dato de que la primera mujer que ganó el Premio Nacional fue una sevillana en el 2006, es decir, toca un poco de compensación histórica".
La autora, que ayer participó en un encuentro literario con el público ceutí, cree que la brecha entre hombres y mujeres a nivel literario "ha mejorado pero se siguen publicando más libros de hombres que de mujeres y todavía no es igualitaria en este sentido".
Tras ser finalista del Premio Nacional de Poesía en 2014, el año pasado consiguió esta distinción que "me ha cambiado mucho la vida, sobre todo para alguien que se dedica por entero a la poesía, ya que he hecho de la misma el objeto central de mi dedicación, mi tiempo y mi esfuerzo".
Además, el premio ha coincidido con su trigésimo aniversario profesional: "Culminar estos treinta años de trayectoria recogiendo los frutos con un premio nacional, que es el más alto galardón que se otorga, es un privilegio, además de que cumple este premio cien años de historia y ser la cuarta persona que lo ha recibido escribiendo gallego es un orgullo enorme", ha reflexionado.
Treinta años con la poesía
Yolanda Castaño tiene claro que estar treinta años al "pié del cañón" con la poesía no es "nada fácil" pero lo ha conseguido por "una enorme pasión por la fuerza de la palabra. Empecé muy joven, publiqué mi primer libro con 17 años y todo lo que me dio la poesía intenté devolvérselo y, además, todo lo que le doy a ella me lo ha ido devolviendo".
Considerada una de las voces más internacionales de la poesía gallega actual, ha destacado que conserva la ilusión del primer día. "Siempre tengo un gran entusiasmo que me hace seguir explorando, seguir leyendo más cosas, seguir conociendo poetas, tradiciones y tendencias literarias, y seguir explorando mi propia relación con las palabras".

¿Por qué la poesía y no otro género?
"Es la que me produce un mayor zarandeo, a veces casi inexplicable, porque sigue revistiendo muchos misterios. A veces, lo que no alcanzo a entender me intriga, me estimula y tira de mí para seguir explorando".
El Premio Nacional de Poesía no le ha impedido estar cerca ya de la publicación de su siguiente trabajo. "El galardón me pilló en un momento creativo y con cosas en la recámara, por lo que en mes y medio saldrá mi primer libro de ensayos que tratará de economía y poesía, es decir, un binomio con mala prensa en general".
Con este libro quiere "romper algunos prejuicios y aclarar algunas cuestiones porque se piensa que los poetas vivimos del aire y se nos paga con moneda simbólica cuando en verdad vivimos en el mismo sistema económico que el resto de los mortales, es decir, debemos tratar de luchar por la dignificación de nuestro oficio".
Evolución de la poesía
Con numerosos premios a sus espaldas y sus obras traducidas a varios idiomas, Castaño destaca que en estos años ha asistido a "la evolución de la poesía, a los cambios y a que la poesía siga buscando nuevos espacios. La poesía se ha ido introduciendo al espacio digital, se ha adaptado a la faceta oral y también ha vivido una hibridación de la poesía con otros lenguajes recreativos como poesía con música, audiovisual o artes plásticas".
En estos años también ha asistido "a la incorporación de las mujeres al discurso literario de una manera tan notable como ahora, trayendo discursos nuevos desde una perspectiva novedosa, poniendo su cuerpo y su género, es decir, cada nueva etapa me parece interesante y estimulante".
No obstante, la gallega tiene claro que la poesía "nació para ser cantada por los trovadores, no nació para los libros pero más tarde se siguió adaptando a las plataformas que cada época le proporcionaba".
En su opinión, este género literario goza de "buena salud" y valora que "en mi generación no hay nadie que tenga el Premio Nacional escribiendo castellano, ya que sólo somos dos chicas escribiendo en gallego".
Resalta, al mismo tiempo, la poesía "que se produce al otro lado del Atlántico desde Latinoamérica que está viviendo un momento excelente, de mucha diversidad, capacidad de riesgo y ambición creativa, es decir, estamos viviendo un momento efervescente y muy interesante".
Romper muchos estereotipos
La gallega también es traductora, editora y gestora cultural independiente. "Cuando tienes pasión por algo te apetece contagiarlo a otros y me gusta dar a conocer la poesía en su calidad actual y romper algunos estereotipos porque muchos tienen una idea mal entendida de este género, un poco anquilosada y obsoleta".
De hecho, desde 2009 dirige festivales, talleres de traducción poética y un ciclo mensual de recitales con poetas gallegos e internacionales. "Trato de dar a conocer la fuerza de la palabra, de la expresividad, la diversidad y que por mí no quede que se divulgue lo que se está haciendo hoy en día para que vean que tienen más en común de lo que piensan".
Se siente "muy orgullosa" de ser una de las más firmes defensoras de la lengua gallega como vehículo de expresión literaria. "Soy simplemente un botón de muestras de una comunidad que escribe en gallego y es un lugar floreciente, creativamente ambiciosa y sigue ampliando temas, registros y tonos, por lo que poder contribuir a la visibilización de la literatura escrita en gallego es un auténtico privilegio".
Recomendaría "darle una oportunidad a la poesía porque merece la pena y si se aborda con la autenticidad y la honestidad podremos dotar a las palabras de nuevos significados, abandonar las verdades absolutas y poner en tela de juicio opiniones de segunda mano".
En su segunda visita a Ceuta, aunque la primera como escritora, ha recordado que vino a esta ciudad "como turista hace muchos años porque me causaba mucha curiosidad y he visto que ha cambiado bastante, lo cual es un privilegio poder venir de la mano de mi poesía".
