El presidente de la Asociación Española de Entrenadores de Baloncesto (AEEB), Juan María Gavaldá, ha dejado claro que el entrenador español de élite está "muy reconocido mundialmente y es admirado", de ahí que antes la referencia "eran los técnicos jugoslavos" y ahora "son los españoles" aunque haya "muy poco trabajo".
El presidente de la Asociación Española de Entrenadores de Baloncesto (AEEB), Juan María Gavaldá, ha dejado claro que el entrenador español de élite está "muy reconocido mundialmente y es admirado", de ahí que antes la referencia "eran los técnicos jugoslavos" y ahora "son los españoles" aunque haya "muy poco trabajo".
En una entrevista con EFE en Ceuta, Juan María Gavaldá (Tortosa, Tarragona 1954) donde se encuentra participando en unas jornadas y en la gala de la Federación de Baloncesto, ha afirmado que el entrenador nacional de élite "es muy bueno mundialmente y, de hecho, esta temporada en los banquillos sólo hay tres técnicos extranjeros, además de que los españoles forman parte de los 300 mejores entrenadores de baloncesto del mundo, lo cual es muy complicado".
El dirigente nacional ha valorado que España posee un "gran arranque formativo, y, como prueba, el entrenador de Los Celtic, con el que coincidí unos días el año pasado, era conocedor de la metodología de preparación de los entrenadores para que luego sus enseñanzas sean muy buenas, de ahí que estamos muy reconocidos".
"Tenemos entrenadores españoles en todos los continentes, algunos llegados por vocación, otros por amor o por el motivo que sea, el caso es que tenemos gente de reputación tanto en chicos como en chicas", ha confesado.
Gavaldá, que estuvo unos años apartado de la alta competición para ejercer como comentarista técnico de los partidos de baloncesto retransmitidos por TVE, tiene claras las claves del éxito: "la enseñanza de ser entrenador, la metodología y el seguimiento, y el no perder las pautas que te convierten en un buen técnico, de ahí nuestra gran reputación a todos los niveles".

Entrenadores de base
El ex técnico, que también es presidente de la Unión Europea de Asociaciones de Entrenadores de Baloncesto, sí ha lamentado las estadísticas que se encuentra a la hora de referirse a entrenadores de la base.
"El 99,6% no son profesionales, entiendo como profesional el que coge la maleta y se va a la población o el país de al lado a entrenar, y sólo el 0,4% lo hace, por lo que considero que uno de los grandes elementos para el entrenador profesional son sus códigos éticos: de trabajo, de comportamiento y con tus jugadores", ha comentado.
Invertir esa estadística es "complicada, es posible que haya entrenadores que sueñen con llegar a ser pero sin perder ese sueño¡ es muy importantes que entiendan cuál es la base y les permitirá ser sólidos en su sueño", ha puntualizado a EFE.
Y ha puesto como ejemplo la participación este verano en Massachusetts (Estados Unidos) de ocho entrenadores nacionales -tres mujeres- "entrenando allí durante una semana con dos academias y han vuelto encantados de la experiencia, sobre todo por lo bien que hablan del entrenador español".
Por ello, ha valorado que una de las tareas principales de la AEEB "es invitarles a pensar que siempre ahí algo más allá, con programas nacionales e internacionales, y dejarles claro que su labor principal es educativa para ayudar a construir a una persona a través del baloncesto y luego hay debes tener un efecto camaleónico que una temporada te permita entrenar a un minibasket masculino, al siguiente un junior femenino y luego a un sub'23".
Paso por la ACB
Ha recordado su paso por la ACB como entrenador en clubes como el TDK Manresa (1986-1987), el Valvi Girona (1988-1989) o el Argal Huesca. "No añoro esa etapa porque en la vida cada momento tiene su perfíl y hay que saber trasladarlo a tu día a día porque cuando fui entrenador de élite tuve que aparcar mi trabajo como arquitecto, lo cual era un sufrimiento, pero luego cuando no me llamaban para entrenar y ejercía como arquitecto echaba de menos las pistas", ha reflexionado.
En relación a la competición actual ha comentado que "tenemos una gran competición que luego se traduce a nivel internacional con éxitos como campeones del mundo o de Europa, es decir, estamos perfectamente posicionados aunque me gustaría que estuviera mejor reconocida económicamente hablando".
En este sentido, ha precisado que "cuando tu recorrido como entrenador tiene bastante longitud en tiempo, has estado en diferentes proyectos semi o incluso profesionales y no quieres parar debes irte al extranjero, con todo el componente de riesgo que ello conlleva, igual que otras profesiones".
También ha valorado el trabajo "impagable" de las federaciones autonómicas en el recorrido de los jugadores así como de las propias familias "ya que hemos pasado de una etapa de hace veinte años donde los padres sólo tenían que llevar a su hijo a jugar el sábado pero ahora incluso van a jornadas de puertas abiertas tres veces al año para verlos entrenar y progresar".

Importancia de la labor formativa
El tarraconense, que durante diecisiete años fue profesor de la Federación Española de Baloncesto (1990-2007), le ha concedido mucha importancia a la labor formativa. "Deben entender que lo más importante es captar la esencia de la situación, es decir, que van a tener la mayor parte del tiempo en sus manos a unas personas muy jóvenes y que tienen ilusión por lo que hacen", ha dicho.
En su opinión, los entrenadores "deben ayudar a que amen el deporte primero y el baloncesto después porque van a manejar a gente que empieza a muy temprana edad puesto que yo empecé con 17 años siendo jugador y entrenador de un equipo de mi hermana cuando ahora ha cambiado todo".
A pesar del paso del tiempo tiene claro que lo que no cambia "es la naturaleza de cómo empiezas, es decir, recibes a jóvenes preparados para aprender y hay que activarse desde el principio pensando en eso, no en otras cosas".
Gavaldá sí valora que los entrenadores "ahora tienen mucho más apoyo porque pueden convivir siendo jugador y entrenador, y todo funciona mejor ya que hay programas detrás ilusionantes, sólo hay que saber enviar los mensajes correctos en cada momento. Hay que tener buenos conocimientos, actitud y también un reconocimiento administrativo a nivel de dinero".
"El baloncesto es muy difícil poder acometer a un cierto nivel si no tienes un instructor que te maneje, por lo que cuanto más invirtamos en cariño, formación y mensajes a los entrenadores mejor llegarán los jugadores", ha precisado.
En su primera visita a Ceuta, ha resaltado el trabajo de la Federación de Baloncesto de la ciudad. "Mi presencia aquí es para informar a los entrenadores sobre el recorrido de este deporte y animarles a que lo hagan, sin descuidar otras cosas, y ver de cerca el tremendo trabajo que realizan en esta ciudad, lo cual es una gozada", ha añadido.
