Con aproximadamente mil fanzines situada en la Biblioteca Iván Vargas de Madrid, dispone de una colección y también un Festival denominado FANZIMAD.
Con aproximadamente mil fanzines situada en la Biblioteca Iván Vargas de Madrid, dispone de una colección y también un Festival denominado FANZIMAD.
Como todas las fanzinotecas que tenemos noticias e informaciones empiezan por poco, véase la de Poitiers o la de Berlín, de Forli en Italia, sin contar las norteamericanas, pero es el tiempo y diríamos las iniciativas de las personas que están detrás, y, las condiciones y las circunstancias las que las llevan a niveles más altos de cantidad de material y por tanto de base para estudios e investigaciones futuros...
Alguien decía una vez, que una empresa cultural, tiene varias fases de desarrollo, una el inicio que es esencial. Dos, llegar a un nivel que se tienen que plantear si pasan a otro plano y otra escala. Tercero, un desarrollo completo o enorme ramificación. Por ejemplo, la de Iván Vargas está creo, nadie se ofenda en el segundo nivel. Tiene que pensar si da el salto para intentar ser una fanzinoteca de ese segundo nivel. A nivel de Madrid, a nivel de España, y, soñar y vislumbrar y visionar si se sitúa en un ranking de las potenciales primeras de Europa.
Sé que esto no es fácil y no es sencillo. Siempre se habla de falta de material, en este caso de fanzines, siempre se habla de falta de espacio, en este caso, al estar situada en una biblioteca pública, con otros materiales a conservar. Pero esta es la cuestión. Como modesto articulista de opinión, uno, opina y argumenta, y, en ambos terrenos uno se puede equivocar, pero en ambas realidades debe expresar unas ideas sinceras…
Me da la sensación que los equipos responsables de esta fanzinoteca tienen que pensar, si prueban dar el salto. Dirán cual es el camino. El camino es sencillo es copiar a las demás, que en treinta o cuarenta años se han convertido en faros de este sector o subsector de la cultura: fanzines, autoedición, etc. Sea en sus regiones, sea en sus naciones, sea a nivel internacional…
Nadie lo tome como crítica, pero si nos planteamos lo anterior, no he encontrado una entrada en la Wikipedia, con el nombre y término de FANZIMAD, ni tampoco con otra entrada de Fanzinoteca Iván de los Reyes. Ambas cosas, que son modestas y humildes abren muchas puertas, es cómo indicar aquí estamos nosotros y aquí queremos estar. Este es nuestro futuro y nuestro proyecto. Cierto que existen otras páginas que citan y dentro de la misma biblioteca y disponen de una entrada en un blog, cosa muy positiva para proyectarse. Pero siempre un número de personas cuándo busca algo, siempre va a la Wiki. Además dicha entrada-página-directorio-archivo-diccionario es una realidad que puede ir creciendo, se puede ir poniendo al día. Fija los parámetros, la historia, los fines, las posibilidades. Y, completa y complementa a todas las actividades diversas…
En casi todos los terrenos culturales, muchas de las iniciativas, después de algunos años, si los motores de sangre y carne, por diversas vicisitudes de la vida, cambian de parecer, o se cansan como Quijotes y Sanchos contra molinos. No tienen recursos, no tienen espacios, no tienen personas que quieran colaborar, no reciben materiales. Y, otras razones, muchas fanzinotecas se van dejando y se van cerrando. A veces, esos materiales que han acumulado durante unos años, pasan a otras, se los donan a otras.
Suponemos que la BNE, Biblioteca Nacional de España, y, otras entidades, el Reina Sofía, CA2M, Centro de Arte Dos de Mayo, Medialab-Matadero, disponen de fanzines, según los datos que me proporciona el bosque de Internet. Pero quizás ya que existen varias iniciativas en Madrid. Madrid debería disponer de un centro importante, también España, de una fanzinoteca importante… También existen por el territorio español distintas fanzinotecas como la del IVAM, la de Badajoz, etc.
Pero creo que España tiene que copiar a Europa, y de Norteamérica, todo lo que sea bueno y positivo y legal y moral. Y, fijarnos aunque sea un sueño en los grandes centros culturales de este género, entre otros podríamos citar a nivel internacional la Riverside Library en USA, La Fanzinoteca de Poitiers, La Fanzinarium de Paris, La Fanzinoteca de Ginebra, la Bernard College Zine Library de Nueva York, la Fanzine Archives de Iowa Library en EEUU, Archive Montreal, la Glasgow Zine Library en Estados Unidos, Archiv der Jugendkulturem en Berlín, la Boven Magazine Library de Taiwán, Fanzinoteca d´Italia en Forli, Italia, Fanzinoteca Rock´n´Cave de Paredes de Coura en Portugal... También existen colecciones virtuales, como la de Internet Archive, o la Fanzines International…
Bueno, modestamente, en estos años he realizado o construido una docena de artículos de opinión sobre esta temática. No son grandes acontecimientos culturales estas columnas periodísticas, pero quizás nos recuerdan una realidad. Una realidad humana. Cuando alguien indica que los fanzines y las autoediciones, y todas sus características no tienen demasiada importancia. Les digo y recuerdo, por si no lo saben, que existen centros importantes que tienen diarios personales de escritores no profesionales y tienen valor e importancia. Creo que los fanzines y las autoediciones nos ofrecen una posibilidad de un campo muy grande sobre la comprensión humana. En definitiva, es ir coleccionando materiales que no pasan por la edición industrial cultural, pública o privada.
Y, pueden ser la base de estudios e investigaciones, sociológicas, económicas, culturales, políticas, etc. Es algo más que cuatro monos pintados. Monos llaman los suramericanos a las viñetas, cómics, etc. ¡Aquí dejamos la lanza y el estandarte para que lo recojan…! ¡Doy mi enhorabuena a esta fanzinoteca… porque creo que puede crecer, crecer mucho más de lo que sueñan o lo que sueñan…!
