El consejero de Urbanismo y Transportes defiende que el Gobierno busca una regulación “lo menos restrictiva posible” para evitar perjuicios al comercio y al transporte de mercancías
El consejero de Urbanismo y Transportes defiende que el Gobierno busca una regulación “lo menos restrictiva posible” para evitar perjuicios al comercio y al transporte de mercancías
El Gobierno de la Ciudad mantiene su previsión de aprobar durante este año tanto el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) como la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), dos documentos pendientes desde hace varios ejercicios y cuya ausencia ha impedido a Ceuta acceder a determinadas líneas de ayudas estatales y europeas vinculadas a movilidad.
Así lo trasladó este miércoles el consejero de Urbanismo y Transportes, Rafael Martínez Peñalver, durante una interpelación del PSOE en el Pleno de la Asamblea en la que el grupo socialista solicitó información sobre el estado de ambos proyectos y reclamó explicaciones por los sucesivos anuncios incumplidos.
Peñalver explicó que los documentos “están redactados” y que en estos momentos el Ejecutivo trabaja en la justificación jurídica de una Zona de Bajas Emisiones con el menor impacto posible sobre la actividad económica de la ciudad. “Vamos a tenerla, pero vamos a intentar que sea lo menos restrictiva posible”, afirmó el consejero.
Según detalló, una de las principales dificultades para aplicar la ZBE en Ceuta es la propia configuración de la ciudad, con pocas vías alternativas y una elevada presencia de vehículos de mercancías, transporte público o vehículos vinculados a servicios esenciales. En este sentido, señaló que una regulación demasiado amplia podría afectar especialmente al reparto comercial.
El responsable de Urbanismo y Transportes añadió que las mediciones realizadas sobre la calidad del aire reflejan actualmente unos niveles adecuados, aunque reconoció que esta circunstancia no exime a la ciudad de cumplir con la obligación legal de disponer de una Zona de Bajas Emisiones.
La interpelación socialista puso el foco en el retraso de ambos instrumentos. El portavoz del PSOE, Sebastián Guerrero, recordó que la normativa estatal estableció en 2021 la obligatoriedad de contar con un PMUS y una ZBE para municipios de más de 50.000 habitantes, y repasó los distintos compromisos anunciados por el Ejecutivo local durante los últimos años.
Guerrero cuestionó que el Gobierno contratara primero trabajos relacionados con la Zona de Bajas Emisiones sin disponer todavía del Plan de Movilidad Urbana Sostenible y señaló que Ceuta no pudo optar a algunas convocatorias de ayudas por no contar con esta planificación.
“En 2021 contrataron el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, en 2022 dijeron que estaría terminado, en 2023 impulsaron la Zona de Bajas Emisiones sin tener el plan y en 2025 dijeron que estaría antes del verano”, reprochó el diputado socialista, que volvió a preguntar cuándo estarán realmente aprobados ambos documentos.
El consejero defendió que la tramitación continúa su curso y rechazó que exista falta de trabajo por parte del Ejecutivo. “Estamos trabajando muchísimo porque creemos en Ceuta y en esta realidad”, afirmó, antes de insistir en que la intención del Gobierno es contar con una normativa que permita avanzar hacia una ciudad “más europea, más turística y más deportiva”.
Refugios climáticos
Durante la misma intervención, el PSOE también preguntó por la creación de refugios climáticos ante el aumento de episodios de altas temperaturas. Peñalver informó de que la Ciudad ha encargado a Procesa un diagnóstico para identificar edificios y espacios públicos que puedan cumplir esa función.
El consejero explicó que el objetivo es conocer qué instalaciones reúnen las condiciones necesarias para convertirse en estos espacios de protección frente al calor y no limitarse únicamente a una señalización. “Queremos saber qué edificios pueden cumplir esa función y que cumplan una serie de requisitos”, indicó.
El PSOE advirtió además de que la falta de avances en esta materia podría impedir también el acceso a futuras ayudas destinadas a la adaptación frente al cambio climático.