España vuelve a reinar en el fútbol mundial. La selección española se proclamó campeona del mundo tras derrotar a Argentina por 1-0 en una final que necesitó de la prórroga para encontrar un vencedor. Ferran Torres desató la locura en el minuto 106 al culminar una gran acción colectiva y dar a La Roja el gol que valía una nueva estrella.
España vuelve a reinar en el fútbol mundial. La selección española se proclamó campeona del mundo tras derrotar a Argentina por 1-0 en una final que necesitó de la prórroga para encontrar un vencedor. Ferran Torres desató la locura en el minuto 106 al culminar una gran acción colectiva y dar a La Roja el gol que valía una nueva estrella.
El marcador fue ajustado, pero el desarrollo del encuentro dejó una imagen muy distinta. España dominó de principio a fin, monopolizó la posesión, anuló por completo a la vigente campeona del mundo y firmó una actuación de enorme autoridad. Las estadísticas reflejan esa superioridad: 20 disparos de la selección española por solo uno de Argentina, incapaz de inquietar a un combinado nacional que controló el partido en todas sus fases.
Cuando el partido parecía encaminado a los penaltis, apareció la conexión decisiva. Nico Williams ganó la línea de fondo y cedió un pase atrás perfecto para Ferran Torres, que en el minuto 106 batió con un potente remate a Emiliano "Dibu" Martínez y dio a España el gol que valía un Mundial.
El equipo dirigido por Luis de la Fuente culmina así un Mundial extraordinario, en el que ha desplegado el fútbol más brillante y convincente del torneo. Solidez defensiva, talento, presión, ambición y eficacia han convertido a España en la mejor selección del campeonato y en una campeona indiscutible.
Con este triunfo, España vuelve a levantar la Copa del Mundo y escribe una nueva página dorada en la historia del fútbol, confirmando el excelente momento de una generación llamada a marcar una época.