La AD Ceuta FC afrontaba una nueva parada en su camino copero, esta vez en la segunda ronda, con destino al Pedro Escartín tras superar su debut en Totana.
La AD Ceuta FC afrontaba una nueva parada en su camino copero, esta vez en la segunda ronda, con destino al Pedro Escartín tras superar su debut en Totana.
El choque ante el CD Guadalajara se presentaba exigente, marcado además por unas temperaturas extremadamente bajas, muy alejadas del clima habitual de los caballas. Sobre un césped en mejores condiciones que el de la primera ronda y con una equipación improvisada —camiseta blanca y pantalón negro—, los de José Juan Romero salieron a competir en un escenario invernal.
El encuentro arrancó helado, en todos los sentidos. El ritmo era lento, como si el frío hubiera atenazado piernas y pulmones, y ninguno de los dos equipos consiguió generar peligro real durante casi media hora. No fue hasta el minuto 28 cuando comenzaron a verse aproximaciones: Andy Escudero probó a centrar tras recortar hacia dentro, sin encontrar remate, y Bodiger lanzó un disparo lejano que forzó un saque de esquina. En ese córner, el Ceuta merodeó el área rival, pero fue el Guadalajara quien trató de montar una contra que quedó en nada. Los locales, pese a jugar en Primera RFEF, apenas inquietaban.
El Ceuta, tranquilo, buscaba espacios con paciencia. Movía la pelota sin precipitación, confiando en que en algún momento llegaría la ocasión adecuada. Sin embargo, los centros al área no encontraban destinatario y las jugadas morían antes de transformarse en peligro real.
El que sí acertó fue Cañizo cuando terminaba la primera parte y marcó el único gol del partido en una contra muy bien llevada por Ablanque.
El equipo caballa salió del vestuario con otra energía, como si por fin hubiera entrado en calor. Nada más comenzar la segunda parte, los acercamientos comenzaron a repetirse, especialmente en acciones a balón parado. En un córner al minuto 50, un rechace dejó el balón muerto y un remate ceutí terminó estampándose violentamente contra el larguero, la opción más clara hasta ese momento.
El Guadalajara, por su parte, replicó con una transición rápida que sorprendió a los centrales caballas, aunque la jugada terminó en un disparo desviado. Los locales seguían sin generar demasiado, pero encontraban espacios esporádicos para intentar sorprender.
Romero agita el partido
El Ceuta decidió arriesgar para forzar el empate. Romero dio entrada a Koné, Konrad y Marcos Fernández, sustituyendo a Kuki, Manu Vallejo y Andy Escudero. Con la entrada de la llamada “Doble K”, el ataque caballa se activó. Koné logró combinar con Cristian, cuyo centro estuvo a punto de encontrar a Marcos, que llegó por milímetros tarde para empujar el balón.
El Guadalajara respondió con acciones verticales de Salifo y David Amigo, aunque sin precisión. Más tarde, el técnico ceutí volvió a mover ficha, dando entrada a Obeng y Anuar, justo después de una jugada que hizo temblar el corazón de la afición caballa: un jugador del Guadalajara se plantó completamente solo ante Pedro López. El portero extremeño tuvo que salir con todo y, tras un choque durísimo, evitar que la acción acabara en gol.
Cristian, insistente, trató de sorprender desde la frontal con un disparo con rosca, bonito en forma pero sin efectividad.
Sin pegada y con prisas
A medida que avanzaban los minutos, el Ceuta se encontraba una y otra vez con un Guadalajara muy replegado. Los caballas cargaban por las bandas, colgando balones al área con buena intención, pero ninguno lograba su objetivo: el portero local interceptaba o la defensa despejaba con solvencia. La desesperación comenzaba a asomar.
La ocasión más clara llegó en un pase magistral de Cristian para Koné, que se quedó solo ante la defensa. El control del marfileño fue ligeramente largo y el central local llegó justo a tiempo para desbaratar la acción.
En defensa, Anuar firmó una acción clave al robar el balón a Salifo cuando este se disponía a encarar totalmente solo a Pedro López. Fue un corte impecable que evitó el segundo del conjunto alcarreño.
Final sin reacción: eliminación caballa
En los seis minutos de añadido, el Ceuta no encontró ninguna jugada de auténtico peligro. Faltó claridad, faltó precisión y faltó ese chispazo diferencial que a veces decide una eliminatoria.
Sin capacidad para romper el muro local, la AD Ceuta FC terminó diciendo adiós a la Copa del Rey.