La AD Ceuta cerró la tarde liguera con una victoria de peso ante el Real Burgos y con la sensación, cada vez más palpable, de que el equipo ha dado un paso adelante en juego, confianza y resultados. José Juan Romero analizó el encuentro en sala de prensa y dejó claro que, más allá del marcador, el grupo atraviesa un momento de forma notable. «Hasta este momento, la verdad es que los números del equipo y la situación solo me queda felicitar a mis hombres. Que disfrutemos todos de estos momentos y, a partir de ahí, mañana seguir trabajando para ya pensar en la Copa», señaló nada más comenzar.
La AD Ceuta cerró la tarde liguera con una victoria de peso ante el Real Burgos y con la sensación, cada vez más palpable, de que el equipo ha dado un paso adelante en juego, confianza y resultados. José Juan Romero analizó el encuentro en sala de prensa y dejó claro que, más allá del marcador, el grupo atraviesa un momento de forma notable. «Hasta este momento, la verdad es que los números del equipo y la situación solo me queda felicitar a mis hombres. Que disfrutemos todos de estos momentos y, a partir de ahí, mañana seguir trabajando para ya pensar en la Copa», señaló nada más comenzar.
El técnico reconoció la importancia de hacerse fuerte en el Murube: «Aquí se trata de sumar en casa y arañando fuera, donde ya hemos conseguido puntos y donde hemos estado muy cerca en los últimos partidos de sumar». Con los tres puntos de esta tarde, el Ceuta alcanza los 24 y se acuesta en zona de play-off, un escenario que Romero no habría imaginado hace apenas unos meses. «Si me lo preguntas en agosto, no me creería esta situación ni de lejos. Pero si me lo preguntas después del partido del Depor, yo sabía que podíamos sumar los seis puntos», afirmó.
Romero insistió en que su equipo compite siempre, incluso en los días en los que el marcador es adverso. «Es que el equipo, no hay un partido que sea inferior al rival, no lo hay. En los que hemos perdido hemos estado en el alambre, en el intercambio, pero el equipo nunca pierde la cara a los partidos», explicó. Para él, la clave está en la consistencia: «Lo que es innegociable es que tenemos 24 puntos y que hoy dormimos en zona de play-off».
La victoria ante el Burgos, un rival que llegaba lanzado lejos de su estadio, refuerza la idea de que el Ceuta se ha ganado el respeto de la categoría. «Este equipo era muy difícil de jugarle. Hay equipos que a nosotros nos van bien, pero este tiene mucha guasa. Y creo que el equipo ha hecho un partido brillante», señaló. Romero destacó, además, que apenas concedieron ocasiones: «No han tenido opción ninguna; la única es un balón parado, pero bueno, puede ocurrir».
Hubo también espacio para hablar del planteamiento, especialmente de una primera mitad muy completa, en la que el Ceuta logró imponerse desde la pizarra. «Hoy sinceramente me ha parecido brillante el partido del equipo entero. Hemos sabido cuándo teníamos que ir, dónde ir, quién no debía de recibir, quién sí, y tratar de evitar lo que ellos son fuertes», analizó. Las transiciones del segundo tiempo, según el técnico, pudieron incluso ampliar la ventaja: «Ha habido cuatro o cinco acciones muy claras para haber acabado un gol».
Uno de los nombres propios del día fue Matos, que volvió a rendir a gran nivel y firmó un gol que certifica su adaptación al rol interior que le ha pedido el entrenador. «Desde que empezamos a trabajar, lo que queríamos por dentro lo ha interpretado maravillosamente. Matos lleva tres goles ya, alguna que otra asistencia, y los espacios que le abre para que los extremos puedan encarar con mucho espacio», destacó Romero. También mencionó el crecimiento de Anuar en la derecha: «El objetivo es que ahí coja esa confianza también para hacerlo él, que es capaz».
El míster se detuvo en el rendimiento global del bloque y en la importancia de que todos se mantengan conectados. «Estamos sumando gente a la causa, que es muy importante», subrayó antes de elogiar a Cristian, la gran novedad en el once titular. «Ha hecho un muy buen partido, ha trabajado, y me quedo más con su trabajo que con lo que ya se le presupone». Romero explicó su elección: «Hoy queríamos tener control a los dos pasillos. Cristian, con un equipo que te deja tener el balón y te hace jugar mucho en campo contrario, puede ser determinante».
No faltó una reflexión sobre el suspense del tramo final, marcado por la espera del VAR. «Había acabado el partido y ahora tú no sabías si celebrar, si te ibas a encontrar un penalti, si era un fuera de juego o lo que fuera. No sé, fútbol moderno», comentó con cierto gesto resignado. «Hay cosas que, para que este deporte sea mucho más ágil y práctico, habría que mirarlas».
Con esta victoria, el Ceuta confirma su línea ascendente y se consolida en un grupo que, como recordó Romero, vive en una permanente montaña rusa. Pero esta vez, la subida es evidente: el equipo compite, suma y convence. Y su entrenador, que nunca se deja llevar por la euforia, reconoce que se siente orgulloso: «Hoy me vuelvo a quitar el sombrero ante mi equipo».