El Ceuta consigue una victoria muy importante y presenta todas las credenciales para que cada uno escoja el objetivo que crea conveniente.
El Ceuta consigue una victoria muy importante y presenta todas las credenciales para que cada uno escoja el objetivo que crea conveniente.
Guille Vallejo (8): Futbolista. No fue un partido con mucho trabajo para el cancerbero ceutí y, cuando jugó con el pie —prácticamente tantas veces como con las manos—, demostró sus dotes como futbolista de campo.
Matos (8): Goleador. Es el defensor más goleador del equipo y en su tarea cumplió sin problemas.
Carlos Hernández (8): Delineante. Siempre muy pendiente de la línea defensiva, mandando y siendo el referente de una zaga que casi siempre roza la perfección.
Diego González (8): Controlador. Es la sombra de todo lo que se mueve y la retaguardia del equipo; cada partido convence más y no pierde de vista nada.
Anuar (8): Luchador. Cada vez lo vemos mejor y más centrado; ha asimilado su verdadero rol en el equipo, y su corazón y su lucha aportan contenido a un bloque que defensivamente es muy fuerte.
Youness (8): Dominador. Sigue siendo el jefe del eje del equipo, dando equilibrio entre ataque y defensa. Muy importante ese trabajo.
Rubén Díez (8): Jugón. Mantiene un buen nivel e incluso parece atravesar el mejor momento de su carrera futbolística.
Aisar (9): El alma del equipo. Lo entrega todo, ve el fútbol fácil, entra en los espacios de forma sobresaliente, crea peligro por su banda y tiene mucha calidad. ¿Qué más se puede pedir? Lo vemos en todos los partidos.
Kuki Zalazar (7): De menos a más. Lleva dos partidos más flojo que en los anteriores, como si hubiese perdido su ubicación o no supiera cómo moverse; aun así, cumplió.
Koné (6): Lesionado. Hasta que tuvo que salir por lesión, su actuación prometía una buena tarde, pero se sentó en el suelo y no pudo superar las molestias que le impidieron seguir.
Marcos (8): Combativo. En este partido fue el Marcos al que nos tiene acostumbrado: un jugador que juega de espaldas de forma sublime y lucha hasta no quedarle aliento, aunque se va detectando que la técnica individual no es su fuerte.
Konrad (8): Torero. El gol fue una acción magistral, en plan torero, con capote en mano y movimiento de cintura. Después lo siguió intentando, pero en el toque final no obtuvo recompensa. Buen partido.
Salvi Sánchez (6): Correoso. Sale en momentos del partido en los que el equipo ya está mirando el marcador y busca, en un robo, aprovechar su velocidad a la espalda de la defensa; pero es complicado si no se le envía la pelota.
Bodiger (7): Comandante. El tiempo que estuvo en el campo se mostró muy activo, lo intentó todo e incluso ejerció de comandante para bajarle los humos a un par de jugadores, del equipo contrario, que llevaban un rato repartiendo golpes. Veteranía; puede ser su mejor actuación.
Basinga (7): Vigilante. Estuvo muy pendiente de todo cuando el equipo ya estaba cansado y cumplió bastante bien.
Obeng (5): Peleón. Salió cuando el partido ya estaba prácticamente acabado y cumplió con la encomienda.
