El central de la AD Ceuta FC, Albert Caparrós, valoró con alivio y confianza el 1-1 conseguido ante el Real Valladolid en el Alfonso Murube, un empate logrado en la última acción del encuentro y que, a juicio del defensa caballa, puede tener un efecto mucho mayor que el simple punto sumado en la clasificación.
El central de la AD Ceuta FC, Albert Caparrós, valoró con alivio y confianza el 1-1 conseguido ante el Real Valladolid en el Alfonso Murube, un empate logrado en la última acción del encuentro y que, a juicio del defensa caballa, puede tener un efecto mucho mayor que el simple punto sumado en la clasificación.
Caparrós reconoció que el inicio de temporada, unido a la situación que atraviesa la ciudad, está suponiendo una carga mental importante para la plantilla. Por eso, el gol de Carlos Hernández en el último suspiro fue recibido casi como una liberación.
"Creo que es súper importante siempre puntuar y de esta manera puede ser un punto de inflexión para liberar un poco cabezas", explicó.
El defensa admitió que jugar con el equipo situado en la zona baja y por detrás en el marcador ante su propia afición no es sencillo.
"Yo no soy de poner excusas nunca, pero al final la situación que veníamos teniendo en la tabla clasificatoria y, añadido a lo de la ciudad, mentalmente cuesta", señaló.
"Hasta mayo no son las notas finales"
Pese a las dificultades, Caparrós mantiene intacta su confianza en la capacidad del equipo para cambiar la dinámica.
El central considera que el empate puede quitar parte de la presión acumulada durante las primeras jornadas y permitir al Ceuta competir con mayor tranquilidad a partir de ahora.
"La gente está contenta, la gente está confiada. Yo confío al cien por cien", aseguró.
Caparrós recordó además una frase que repite cada temporada para pedir paciencia antes de extraer conclusiones.
"Hasta mayo no son las notas finales", afirmó.
El jugador recordó que tanto él como el Ceuta han terminado superando anteriormente situaciones complicadas y espera que esta temporada ocurra lo mismo.
"Cada año digo lo mismo, que hasta mayo no son las notas finales y cada año la verdad es que siempre acabo aprobando yo y el Ceuta. Creo que este año va a ser lo mismo", añadió.
Feliz por volver después de la sanción
El encuentro ante el Valladolid significó también el regreso de Caparrós después de perderse el duelo anterior frente al Burgos por sanción.
El defensa se mostró satisfecho por volver a sumar minutos y, sobre todo, por hacerlo coincidiendo con el primer punto conseguido por el equipo.
"Todo lo que sea sumar minutos y experiencias aquí siempre lo cojo con los brazos abiertos", explicó.
Caparrós bromeó además con el papel que suele desempeñar cuando el equipo atraviesa situaciones complicadas.
"El míster siempre lo ve mucho con lo del 061 y cuando la cosa se pone fea siempre lo tiene ahí. Es una bala que tiene", comentó.
Más allá de su situación personal, destacó la importancia de haber conseguido al menos puntuar en un momento en el que todo parecía jugar en contra del conjunto caballa.
"Estoy súper contento de sumar un puntito, aunque todo se vea un poco negro, porque a la larga sumar siempre es bueno", afirmó.
El doble punta del Valladolid sorprendió al Ceuta
Caparrós también analizó uno de los principales problemas que encontró la defensa caballa durante la primera mitad.
El Ceuta había trabajado durante la semana las posibilidades ofensivas del Valladolid, aunque no esperaba que el conjunto visitante apostase desde el inicio por sus dos delanteros juntos.
"Lo habíamos visto, pero creíamos que iba a jugar uno u otro, no ambos juntos, y nos sorprendieron un poco por ahí", reconoció.
El central destacó la fortaleza física de los atacantes vallisoletanos y su capacidad para disputar balones directos y duelos individuales.
"Son dos jugadores fuertes, corpulentos y que van muy bien a los duelos individuales", explicó.
Caparrós considera que los centrales ceutíes no perdieron demasiados enfrentamientos directos, pero sí sufrieron para controlar las segundas jugadas.
"No hemos perdido muchos duelos, pero las jugadas se ensuciaban mucho. O la ganaban ellos o la ganábamos nosotros, pero la acción no quedaba limpia", señaló.
La defensa de tres mejoró al Ceuta
El ajuste realizado durante la segunda mitad ayudó al conjunto de José Juan Romero a controlar mejor esas situaciones.
Con tres centrales, dos podían encargarse de las referencias ofensivas del Valladolid mientras un tercero quedaba libre para vigilar las caídas y las segundas jugadas.
"Siempre había uno libre para intentar que dos referenciaran a los dos puntas y el otro ayudara un poco más en las caídas", explicó.
Caparrós cree que la modificación funcionó, aunque el Valladolid terminó encontrando el 0-1 en una acción que calificó como un acierto tanto en el centro como en el remate de Latasa.
"Creo que después se ha notado que se ha controlado mejor la segunda jugada y las caídas", indicó.
El defensa también destacó los ajustes realizados en el centro del campo para ganar mayor orden posicional en este tipo de acciones.
"Ahora te soplan y te meten gol"
Caparrós describió gráficamente la dinámica negativa que está sufriendo el Ceuta durante este inicio de campeonato.
"Ahora está todo de cruz. Te soplan y te meten gol", afirmó.
Pese a ello, está convencido de que la situación terminará cambiando.
"Habrá días que te chuten 30 veces y no te metan gol. Esto es fútbol y sabemos que a la larga todo va cambiando y da siempre lo que se merece cada uno", señaló.
Para el central, la insistencia es la única manera de conseguir que esa dinámica termine girando.
"Pensaba que iban a pitar fuera de juego"
El gol de Carlos Hernández en la última acción del encuentro dejó uno de los momentos más emocionantes de la jornada.
Caparrós confesó que, durante unos segundos, ni siquiera fue capaz de celebrar con tranquilidad.
"Yo la verdad es que no me lo creía mucho. Pensaba que iban a pitar fuera de juego o algo. Decía: algo va a pasar", relató.
La sensación estaba provocada por los anteriores partidos disputados en el Murube, en los que el Ceuta había generado ocasiones suficientes para obtener un premio mayor sin conseguirlo.
"Ves que siempre sale cruz, siempre cruz", lamentó.
Esta vez, sin embargo, la insistencia terminó teniendo recompensa.
"Como toda la vida, al final es insistir. Hay un momento en el que cambian las cosas y cuando insistes siempre llega el premio. Lo tengo clarísimo", afirmó.
Caparrós pone su propia carrera como ejemplo
El central cerró su intervención recurriendo a su propia trayectoria para explicar por qué mantiene la confianza en el equipo.
"Yo vengo de Primera Regional de hace no sé cuántos años y te puedo asegurar que he insistido como el que más. Me llamaban loco y estoy jugando en Segunda División mi segundo año", recordó.
Por eso, no contempla otra opción que continuar trabajando.
"Voy a seguir insistiendo y sé que el Ceuta va a seguir insistiendo. Por eso creo que el equipo va a ir para arriba", concluyó.
El empate ante el Valladolid no cambia por completo la clasificación, pero para Caparrós sí puede modificar el estado de ánimo de un equipo necesitado de una señal positiva. Tras varias jornadas en las que todo parecía caer del lado contrario, el Ceuta encontró esta vez su recompensa en el último suspiro.