Aunque Australia y Rusia son los países del mundo que más reservas de oro tienen en la actualidad, España tampoco se queda atrás. De hecho, nuestro país puede presumir de albergar la mayor reserva de oro de todo el continente. Nos referimos a la mina de Salave: un yacimiento ubicado en Asturias que los romanos ya conocían en su época.
Aunque Australia y Rusia son los países del mundo que más reservas de oro tienen en la actualidad, España tampoco se queda atrás. De hecho, nuestro país puede presumir de albergar la mayor reserva de oro de todo el continente. Nos referimos a la mina de Salave: un yacimiento ubicado en Asturias que los romanos ya conocían en su época.
Tras el impacto de la pandemia, la demanda de oro ha vuelto a superar las 4.000 toneladas métricas al año. Parte de este metal acaba en entidades como el Banco Central de España y en joyas como las que compra Caratt, un establecimiento madrileño que lleva más de cinco décadas dedicándose a la compraventa de oro, joyas, diamantes y relojes. Desde entonces, su equipo ha completado más de 5.000 tasaciones con un 99 % de satisfacción.
Quienes han recurrido a sus servicios destacan su profesionalidad, transparencia y cercanía. Todo ello le ha permitido consolidarse como una de las casi 3 millones de empresas españolas que siguen en pie hoy día. A continuación, explicamos los pormenores de los servicios que ofrecen este tipo de negocios.
¿Cómo se determina el valor de una joya?
Entre los factores que influyen en el valor de una joya, encontramos: los materiales con los que se ha realizado, su antigüedad, el número de unidades que se fabricaron de la pieza, si incluye piedras preciosas (lapislázuli, jade, esmeralda, topacio, diamantes…), etc.
Si se trata de un reloj, también se tiene en cuenta la marca. Por ejemplo: Caratt adquiere joyas de muy diversa índole. Sin embargo, cuando se trata de relojes, con frecuencia consigue artículos de Rolex, Cartier, Audemars Piguet y Patek Philippe.
Una prueba que ayuda a establecer el precio de compra
Europa ocupa una posición privilegiada en el mercado de la joyería. Tal y como indica Statista, algunas de las marcas de lujo más conocidas —Louis Vuitton es la más valiosa del mundo— surgieron aquí. Para determinar si las joyas son de oro o no, los tasadores realizan (entre otras) la prueba del imán.
Como el oro no es un metal magnético, si la joya se siente atraída hacia el imán, el tasador descarta a priori que sea de oro y puede pasar a evaluar de qué otra clase de material se trata.
La implementación de las nuevas tecnologías
También se utilizan dispositivos que permiten realizar una valoración precisa de cada joya, diamante o reloj. Con ellos, Caratt calcula el peso del metal y pondera la calidad del mismo. El uso de la tecnología, junto a los conocimientos del tasador, permite discernir el tipo de metal. En función de ello, el valor de las joyas y los relojes varía. Por ejemplo: el platino está por debajo del oro, pero éste, a su vez, está por debajo del rodio.
El rodio forma parte de la lista de metales más caros que el oro. Además, en joyería, se utiliza para bañar las piezas que se diseñan en plata y oro a fin de darles más brillo y aumentar su durabilidad.
¿Cómo gestiona Caratt la compraventa?
Este establecimiento ubicado en Conde Peñalver (Madrid), por un lado, cuenta con una cartera de clientes interesados en comprar joyas, diamantes y relojes, mientras que, por otro lado, atiende a los clientes particulares que desean vender dichos artículos.
El proceso se gestiona en cuatro pasos:
- La persona interesada en vender se reúne con uno de los tasadores autorizados de Caratt.
- Facilita la información que tiene sobre la joya o el reloj (si incluye certificados oficiales de la pieza, la tasación mejora).
- El experto realiza la tasación de la joya, del diamante o del reloj.
- Caratt propone un precio y, si el propietario está conforme, el establecimiento —para adquirir la pieza— realiza un pago inmediato por transferencia bancaria.
Aparte del servicio de tasación de joyas, diamantes y relojes, también se ofrece un servicio de inversión en oro y diamantes bajo el asesoramiento y la supervisión de gemólogos certificados internacionalmente.
Para ello, sólo hace falta comprar directamente alguna de las piezas de oro o diamantes de Caratt y esperar a que su valor aumente para, en un futuro, venderlas a mayor precio.