El escritor barcelonés Víctor del Árbol, Premio Nadal de Novela con "La víspera de casi todo" (2016), ha valorado que la literatura nacional, en particular el género de la novela, está en un momento "muy bueno" porque se ha "democratizado el hecho de escribir" que ha convertido que tengamos una "voz muy potente" en Europa.
El escritor barcelonés Víctor del Árbol, Premio Nadal de Novela con "La víspera de casi todo" (2016), ha valorado que la literatura nacional, en particular el género de la novela, está en un momento "muy bueno" porque se ha "democratizado el hecho de escribir" que ha convertido que tengamos una "voz muy potente" en Europa.
Víctor del Árbol Romero (Barcelona, 1968) ha realizado estas reflexiones en una entrevista con EFE en Ceuta después de haber participado en un "Club de Lectura" con su obra "Antes de los años terribles" (2019) así como ha pronunciado una conferencia para resaltar el "poder" de la palabra con el título "Lo que inventamos. Encuentro entre ficción y realidad: de Cervantes a Semprún".
"La situación de la novela es muy buena, en contra de la opinión general de que no se lee, porque hemos democratizado el hecho de escribir y eso está muy bien, aunque hay una sobresaturación y los lectores lo tenemos más difícil para discernir lo que vale la pena", ha afirmado.
Para llegar a esta conclusión ha aludido a que España cuenta con una "polifonía de voces muy importante ya que hay escritores muy jóvenes como Jordi Ledesma o Dolores Redondo que conviven con otros muy reafirmados como Fernando Aramburu o Antonio Soler, es decir, ahora mismo la literatura española tiene una voz muy potente en Europa, lo cual es fundamental porque transmite cómo estamos como sociedad ya que no estamos tan mal".
"Tenemos que reivindicar que somos una sociedad que ha progresado mucho, que ha cambiado mucho en estos años y nuestra mentalidad ha cambiado, por lo que tenemos ese empuje que somos capaces de llevarlo fuera. Ahora es más fácil publicar que antes y eso es un buen camino pero está el riesgo de saber distinguir la gente con vocación literaria o los que escriben por otra cosa", ha afirmado.
El autor, cuyos libros se han traducido a numerosos idiomas y gozan de un importante éxito en Francia -donde fue nombrado Caballero de las Artes y las Letras en 2017-, ha aludido al mercado actual para comentar que en la actualidad "hay que distinguir entre el negocio del ego de la idea de escribir para tener notoriedad que está bien y respeto pero la escritura es otra cosa, de ahí que entre tantas cosas salen muy buenas voces que merecen estar".
Una voz más propia y asentada
El novelista está en un momento "muy felíz" de su carrera profesional. "Los principios siempre me resultaron un poco difíciles, sobre todo en España, porque empecé siendo más conocido en el extranjero, pero doce años después las cosas han cambiado y con una voz muy propia, identificable y una obra bastante consolidada".
Lo principal en su caso es que "no he perdido ni un ápice de ilusión, sigo con ganas de crecer y de seguir escribiendo. Sigo siendo un escritor que está empezando pero con una voz más afirmada".
Lo que sí ha concretado es que en la actualidad se siente "más reconocido en casa pero sí es cierto que ha cambiado mi propia mentalidad porque esa idea de triunfar en un sitio o en otro no me importa mucho, la literatura es un concepto universal y dá igual donde te lean más ya que lo verdaderamente importante es que lo que tú transmitas llegue a los demás".
De hecho, el autor ya tiene prevista su próxima novela que verá la luz en septiembre. "Es la continuación de una serie de tres novelas sobre un sicario mexicano que va mucho más allá del género de novela negra, es decir, es un género donde se conjugan psicología, historia, novela negra, novela de enigma y ésta estará centrada en la corrupción económica, sobre todo en los fondos de inversión para determinar cómo las grandes finanzas pueden arruinar la vida de millones de personas", ha adelantado a EFE-Ceuta.
Esta nueva novela se llamará "El tiempo de las fieras", siendo la segunda de la trilogía después de "Nadie en esta tierra" y que culminará "en unos dos años" con la tercera y última entrega que se titulará "Las buenas intenciones".
Importancia de la lectura
Finalista del Premio Fernando Lara en 2008 y ganador del Premio Tiflos de Novela (2006) o el Premio Valencia Negra (2018), entre otros galardones, reconoce que le agrada participar en un "Club de Lectura" ya que "siempre es un espacio más íntimo donde la gente se atreve más a decirte, preguntarte y opinar, con lo cual de esta cercanía puedes ver el impacto de lo que haces provoca en los lectores".
En su opinión, hay que tener claro siempre la "magia" de las palabras al entender que "siempre se dice que un libro te puede cambiar la vida y es cierto que a través de hablar de la bibliografía de algunos autores que me han marcado la literatura los convirtió en lo que querían ser".
Para el barcelonés, el papel de la literatura "nunca debe ser complaciente sino ir contra la corriente y en este momento donde prima la impaciencia, la urgencia, la desinformación o la frustración es el instante de reivindicar a soñar lo que queremos ser y buscar una manera práctica de buscar lo que queremos ser".
A la hora de referirse a las nuevas generaciones de escritores, Víctor del Árbol recomienda "leer a los buenos porque se aprende de los maestros y ahora está muy bien leer cosas de actualidad, cada año se publican muchísimos títulos en nuestro país pero hay que volver a los clásicos", según ha contado a la agencia de noticias EFE-Ceuta.
Ha pedido a los aficionados a la lectura que acudan a las bibliotecas "porque yo me crié en una y yo me hice como escritor en una, la gente debería valorar lo que significa tener una biblioteca cerca y de estar en un espacio de silencio que enriquece a la gente a muchos niveles".
Por último, el escritor ha valorado su segunda presencia en Ceuta, aunque recuerda que la primera "fue hace doce años y venir aquí supone tener recuerdos familiares ya que mi abuelo y mi padre estuvieron aquí en la época del Protectorado, de ahí que esta zona era como una mitología que he ido desmitificando".



