El Gobierno de Vivas pretende convertir el polideportivo José Ramón López Díaz-Flor en una especie de centro de alto rendimiento de natación y waterpolo para que en nuestra ciudad se jueguen competiciones al más alto nivel en la disciplina de waterpolo pero para el que también hay que construir una nueva piscina, más amplia, que no estaba previsto hacer en el plan de remodelación del polideportivo que ya estaba en marcha.
El Gobierno de Vivas pretende convertir el polideportivo José Ramón López Díaz-Flor en una especie de centro de alto rendimiento de natación y waterpolo para que en nuestra ciudad se jueguen competiciones al más alto nivel en la disciplina de waterpolo pero para el que también hay que construir una nueva piscina, más amplia, que no estaba previsto hacer en el plan de remodelación del polideportivo que ya estaba en marcha.
Según el plan trazado, las obras deberían estar ya licitadas, pero en el trabajo de campo que se ha realizado se ha llegado a la conclusión de que la actuación es de mayor envergadura que la inicialmente prevista, según explicaba el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ayer en rueda de prensa.
“El indicador más elocuente de este cambio es que pensábamos en una inversión de medio millón y ahora pensamos en 2,5 millones sino más”, ha dicho Vivas.
Por ello, el Gobierno se ha planteado una alternativa en la que se está trabajando y que consiste en destinar este polideportivo a un centro especializado en la natación y el waterpolo, que contemple la construcción de una nueva piscina. “Esto obligaría a trasladar la pista polideportiva que allí existe, que se pasaría a la pista descubiera del Mixto, que sería cubierta, se iluminaría y se dotaría de vestuario”.


