· El colegiado ceutí, que recuerda cómo tras el golpe recibido de Cata cayó al suelo, asegura que se encontró "totalmente indefenso"
· El Comité Técnico de Árbitros Andaluz obligó a Álvaro Fernández a continuar arbitrando solo el encuentro a pesar de lo sucedido
· Bernabé Sánchez ya ha presentado una denuncia en la Comisaría de Ceuta apoyada por un parte médico con las lesiones sufridas
· El colegiado ceutí, que recuerda cómo tras el golpe recibido de Cata cayó al suelo, asegura que se encontró "totalmente indefenso"
· El Comité Técnico de Árbitros Andaluz obligó a Álvaro Fernández a continuar arbitrando solo el encuentro a pesar de lo sucedido
· Bernabé Sánchez ya ha presentado una denuncia en la Comisaría de Ceuta apoyada por un parte médico con las lesiones sufridas
El Municipal El Paraguas vivió el domingo uno de los hechos más lamentables que pueden contemplarse en un evento deportivo: la agresión a un colegiado. El ceutí Bernabé Sánchez no pudo finalizar su arbitraje del encuentro entre el Mundoseguros TFS-El Ejido debido a la agresión que sufrió por parte de uno de los jugadores visitantes, Cata, quien le propinó un fuerte guantazo tras ver la cartulina roja directa.
El colegiado ceutí, que se encontraba de espaldas al agresor, cayó al suelo tras el golpe. Como consecuencia, y tal y como se refleja en el parte médico, Bernabé Sánchez sufre una contractura en el cuello, dolor en el oído y un fuerte golpe en la mandíbula. Tras acudir a la Mutua de Sevilla (ni la ambulancia ni la Policía se personaron en el pabellón a pesar de que fueron avisados), el árbitro caballa se trasladó directamente al Hospital Universitario nada más llegar a Ceuta, presentando la denuncia en Comisaría posteriormente.
Bernabé recuerda los lamentables hechos sucedidos en un partido en el que "hasta ese momento, no estaba sucediendo nada fuera de lugar". "El Ejido no contaba con entrenador, por lo que todos los jugadores se dirigían entre ellos. Después de pedir al banquillo que se callara y se sentara, Cata me increpó diciéndome que no tenía ni idea de arbitrar, por lo que le saqué la cartulina roja. Cuando me di la vuelta para comunicarlo a la mesa, el jugador vino por detrás y me dio un fuerte guantazo que me hizo caer al suelo. Tras levantarme, me senté en la mesa porque me sentía mareado, momento en el que de nuevo Cata se acercó para intentar darme una patada. Afortunadamente no lo consiguió porque compañeros de su equipo lo pararon", rememora el ceutí.
Bernabé asegura que se encontró "totalmente indefenso" tras lo ocurrido, ya que "yo mismo llamé a la ambulancia y a la Policía, y no acudió nadie, afirmándome que si no había una trifulca o una agresión grave no se desplazarían". "Parece que tiene que haber una batalla campal o estar muriéndome para que vengan a un evento en el que, ya de por sí, tiene que haber al menos una pareja policial", asegura el colegiado caballa.
El CTAA obligó a que se reanudara el encuentro
Pero si lamentable fue la agresión sobre Bernabé Sánchez, más lamentable fue la actitud del Comité Técnico de Árbitros de la Federación Andaluza. Concretamente de Blas Gómez, quien obligó al también colegiado ceutí Álvaro Fernández a seguir arbitrando durante los doce minutos que quedaban para el final del encuentro. A pesar de que el colegiado caballa también se encontraba visiblemente afectado por lo sucedido con su compañero, y de que se encontraba sin ningún tipo de protección policial, Álvaro Fernández tuvo que recomponerse como pudo para seguir dirigiendo el choque.
Tanto el CTAA como toda la Federación Andaluza de Fútbol demostraron un nulo respeto por los colegiados ceutíes, demostrando la gran desprotección que sienten desde un organismo que debería unirse más que nunca ante estos hechos con el fin de evitarlos y de atajarlos a toda costa. Pero al Comité Andaluz, y a Blas Gómez, parece que solo le preocupó en ese momento intentar paliar los graves incidentes alegando que el choque había continuado con 'normalidad'.
Sin noticias del Comité de Árbitros de Ceuta
El Comité Técnico de Árbitros de la Federación de Fútbol de Ceuta tampoco ha denunciado, a través de ningún medio, la agresión sobre el que es uno de sus colegiados adscritos. Ni el estamento a cargo de Antonio Soto ni la Federación que preside Antonio García Gaona han enviado un comunicado denunciando los hechos, ni han mostrado en sus páginas web su repulsa por lo ocurrido o, como mínimo, su apoyo público a Bernabé Sánchez.
Aunque esta no es, desgraciadamente, la primera vez que un colegiado caballa se ve sin apoyo de su propio Comité y su Federación tras una agresión. Otro árbitro ceutí, que fue agredido durante un partido de categoría nacional juvenil por el responsable del propio equipo caballa, tuvo que presentarse al juicio sin ningún tipo de representación legal (a pesar de que la Federación cuenta con un abogado propio), siendo condenado tras el mismo a indemnizar también a su agresor.
Con estos antecedentes, y ante la desprotección que parecen tener desde su propia Federación, los ceutíes podrían comenzar a pensarse dos veces si coger el camino del arbitraje. Un camino que es decisivo para la continuidad y el desarrollo del deporte, pero que a veces se hace muy duro. Sobre todo cuando te agreden y los organismos que deberían defender el respeto a los árbitros miran hacia otro lado.



