No son las únicas amenazas cibernéticas a las que se enfrentan los viajeros, pero sí las más típicas del verano, un momento en que el consumidor está fuera de su domicilio habitual, disfrutando de unas merecidas vacaciones y expuesto a riesgos menos habituales y, por lo tanto, menos conocidos, advierte la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).