La catástrofe de la DANA acabó con la vida de más de 200 personas entre la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Andalucía, dejó a 80.000 familias sin hogar y un número todavía indeterminado de desaparecidos. Pero también sacó a la luz el lado más humano de todos los españoles. Estos, día tras día desde el 29 de octubre, han acudido sin dudarlo a los pueblos afectados para ayudar a reconstruirlos y aportar un rayo de esperanza a las víctimas del mayor desastre natural de España en el siglo XXI.