Búscome ve con buenos ojos que "la Ciudad haya considerado como una prioridad la lucha contra los incendios forestales y que responda a esa preocupación con medios humanos y materiales, así como la suma de medios de prevención que hará posible evitar situaciones como las vividas el año pasado. Pero nada de esto tiene sentido si las bocas de incendio del monte Hacho siguen sin funcionar. Recordemos que cuando se produjo el incendio los bomberos tuvieron que cargar el agua en otro sitio mucho más alejado, dificultando la inmediata actuación que evitara la propagación del fuego".