El 5 de octubre de 2015, Ceuta vivió uno de los incendios forestales más graves de su historia, provocado por unos ejercicios militares de tiro con balas trazadoras efectuados por efectivos de la legión y se mantuvo activo durante más de 36 horas, asolando más de 36 hectáreas “de alto valor ecológico“ en García Aldave, pese a la intervención de medios aéreos del Ministerio de Medio Ambiente y el desplazamiento desde la península de 65 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias.
