Hoy se conmemora el día de Santiago Apóstol, Patrón de España y del Arma de Caballería, por lo que la Comandancia General de Ceuta ha organizado un Izado de Bandera en las Muralles Reales.
Hoy se conmemora el día de Santiago Apóstol, Patrón de España y del Arma de Caballería, por lo que la Comandancia General de Ceuta ha organizado un Izado de Bandera en las Muralles Reales.
Este izado ha estado a cargo de una Sección de Honores del Regimiento de Caballería Montesa núm. 3, mandada por el teniente Pablo Mora Guillén y compuesta por la banda de guerra y una sección de honores del Regimiento de Caballería Montesa núm. 3.
Al acto han acudido el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y el delegado del Gobierno, Rafael García, así como diferentes autoridades militares de la ciudad.
A las doce del mediodía se producía el tradicional cañonazo, esta vez desde las Murallas Reales, por un cañón del Regimiento de Artillería Mixto número 30.

El Cañonazo se remonta a la Edad Media. Fueron varios los motivos por los que se realizaban “las salvas a cañón”. “Las que más destacaron y que más importancia tuvieron en nuestra ciudad fueron:
- Las salvas en honor a visitas reales.
- Dar alerta sobre la presencia de posibles embarcaciones enemigas o de piratas.
- De las tres salvas diarias, dos se realizaban con motivo de la apertura y cierre de las puertas de la ciudad y la tercera, al mediodía, indicaba la hora del rezo del ángelus y la primera comida. Esta última sigue vigente en la actualidad en nuestra ciudad.
A continuación se realizaba el Izado de Bandera. La Enseña Nacional fue adoptada como pabellón real en 1785, con el Rey Carlos III, y fue en 1843 cuando la reina Isabel II la instauró por real decreto como Bandera Nacional de España.

Hoy esta Bandera se iza en honor a Santiago Apóstol, patrón de España y del Arma de Caballería. Ya desde el siglo IX todos los reyes que han participado en la Reconquista le otorgaron este honor y establecieron el voto de Santiago, que consistía en que las tierras reconquistadas debían hacer una ofrenda obligatoria de bienes en la Catedral de Santiago de Compostela en agradecimiento por la intercesión del Apóstol. Siempre se le representa vestido de peregrino o como un soldado montado en un caballo blanco en actitud bélica.




