El entrenador del Ceuta mostraba su frustración tras una nueva derrota y una nueva expulsión, esta vez en el minuto 37, y las “amenazas” constantes del cuarto árbitro hacia su banquillo.
El entrenador del Ceuta mostraba su frustración tras una nueva derrota y una nueva expulsión, esta vez en el minuto 37, y las “amenazas” constantes del cuarto árbitro hacia su banquillo.
“Lo hemos visto todos. Si digo lo que pienso de los comportamientos de los árbitros difícilmente me sentaría en un banquillo durante mucho tiempo”, denunciando una vigilancia constante del cuarto árbitro del que recibía “amenazas, una tras otra”.
También se quejaba el entrenador de la expulsión de Rodri: “en esta categoría, como estás, no puedes jugar sesenta minutos con uno menos”, asegurando que no había visto esa jugada ni agresiva ni para lesionar.
Sobre el partido, Romero valoraba que su equipo había salido muy bien, consiguiendo el gol en el primer minuto, y que el partido estaba en una buena posición, con espacios para hacer daño al rival, pero que la expulsión de un jugador “vital” cambia el partido. “Es difícil ponerle nombre a tantas cosas que nos suceden en los partidos", añadía.
También lamentaba los dos goles recibidos al comienza de la segunda parte: “teníamos que haber salido mucho más expeditivos en los primeros minutos porque eran vitales. Hemos concedido los goles en dos errores groseros, no sé si fruto de los nervios, y le dieron la vuelta al partido. Esos minutos eran claves. Y debido a la falta de profundidad de banquillo ya solo nos quedaba la velocidad de jugadores como Alain y Liberto, que nos podía haber dado alguna alternativa”.
Al final, comentaba el entrenador que no han tenido tiempo, aunque lo han intentado, pero “es muy difícil cuando se dan tantos condicionantes”, “montas un partido, todo va saliendo según lo marcado y siempre hay algo que lo vuelve en contra".



