Mejor equipo de la segunda vuelta de toda la 1ª RFEF, ocho jornadas sin perder, mejor racha de victorias incluyendo la Primera y la Segunda División… “es una puta locura lo que está haciendo este equipo”, expresaba el técnico José Juan Romero tras la victoria de su equipo ante el Linares Deportivo.
Mejor equipo de la segunda vuelta de toda la 1ª RFEF, ocho jornadas sin perder, mejor racha de victorias incluyendo la Primera y la Segunda División… “es una puta locura lo que está haciendo este equipo”, expresaba el técnico José Juan Romero tras la victoria de su equipo ante el Linares Deportivo.
Romero aseguraba que ya “no es una casualidad, me ha parecido un partido espectacular de fútbol, de dos equipazos dominando todos los aspectos, momentos y tiempos”. Valoraba la aportación de los jugadores que salen del banquillo, hoy en concreto Pablo ha sido determinante en la victoria, pero también advertía que “nos queda muchísimo y muy difícil todavía”.
El técnico de Gerena, tras las opciones que han tenido los dos bandos durante el partido que “si queríamos tener opciones tenía que ser así porque ellos no iban a acularse, ni mucho menos, ni a hacer un repliegue ni a esperar, sino a tratar de hacernos daño y sabíamos que en las transiciones nosotros les podíamos hacer muchísimo daño”. “Hemos visto un fútbol de mucho nivel”, añadía, asegurando que el aficionado ha podido ver un partido entre dos grandes equipos.
Romero comentaba a la finalización del partido que se han liberado en parte de la “terrible presión” con la que el equipo afrontaba cada partido y que ahora, en caso de perder un partido, ya no se ven fuera de la competición, afirmando que “vayamos a Córdoba o a Alcorcón, vamos a ir a competir y a ganar”.
Volvía a destacar, como hizo en la previa, que este equipo ha decidido ir para arriba, sin fisuras y sin dudas: “perdíamos y seguíamos creyendo, porque el campo nos decía otra cosa. No lo decía yo, lo decían los entrenadores contrarios, la prensa, incluso la del equipo contrario. Sigue siendo muy difícil, pero sabía que el fútbol y la vida nos tenían que dar algo. No sé hasta cuándo o dónde llegaremos, dónde va a estar el límite de este equipo, pero sigo insistiendo en ese grito que me ponía los pelos de punta en el Murube cuando perdíamos, sigo diciendo lo mismo, que sí se puede”.



