La AD Ceuta ganó 2-1 a la SD Huesca en un partido que dominó de principio a fin. Sin embargo, la SD Huesca logró empatar en una jugada individual y aislada, lo que generó temor en la afición ceutí. Afortunadamente, la alegría volvió tres minutos más tarde, devolviendo la lógica al marcador.
La AD Ceuta ganó 2-1 a la SD Huesca en un partido que dominó de principio a fin. Sin embargo, la SD Huesca logró empatar en una jugada individual y aislada, lo que generó temor en la afición ceutí. Afortunadamente, la alegría volvió tres minutos más tarde, devolviendo la lógica al marcador.
A continuación, se presenta una valoración individual de cada jugador del equipo ceutí:
Guille Vallejo: Estresante. En cada acción es capaz de lo mejor, pero a la vez es un transmisor de infartos para la afición.
Matos: Enrachado. Jugó a ráfagas con altibajos, pero se mantuvo en su línea habitual.
Carlos Hernández: Dominante. Su territorio, como siempre, es suyo; fue un dominador total.
Almenara: Madurez. Demostró una vez más que es uno de los jugadores más importantes de la plantilla.
Yago Cantero: Silencioso. Simplemente cumplió con su trabajo, sin excesos.
Youness: Poderío. Mantuvo la posesión y generó ese fútbol que el equipo necesita en ciertos momentos del partido. Defensivamente, abarcó mucho terreno.
Aisar: Decisivo. Sin él en el campo, parece que falta esa mezcla de corazón, raza y calidad que es vital en el fútbol.
Kuki Salazar: Impecable. Todo lo que hizo, lo hizo bien.
Cristian: Magistral. Fue, como siempre, la varita mágica del equipo, demostrando una calidad que está al alcance de muy pocos futbolistas.
Rubén Díez: Distribuidor. Fue el director de orquesta, repartiendo juego hasta que el cansancio le pasó factura.
Koné: Valiente. Fue el autor de uno de los goles y se mostró muy atrevido por la banda, intentando en todo momento que nos olvidáramos de Efe, y lo consiguió.
Bassinga: Luchador. Jugó poco, pero estuvo muy activo y vigilante.
Manu Vallejo: Testimonial. Su entrada en el campo fue solo por el cansancio de sus compañeros.
Marcos Fernández: Bravucón. Mantuvo en jaque a los centrales rivales, peleando todos los balones y sacando ventajas que terminaban en situaciones de peligro. Cada vez se le ven más cosas a este jugador que juega de espaldas a la portería y descarga el balón de forma extraordinaria. Gran partido.
Obeng: Prometedor. Saltó al campo, marcó y creó mucho peligro. En poco tiempo ha demostrado que es un jugador de altura y que promete tardes de gloria.



