El equipo de Miguel Ángel Berlanga hizo los deberes en la pasada jornada cuando consiguió la permanencia matemática en el Grupo X de la 3ª RFEF con tres jornadas de antelación.
El equipo de Miguel Ángel Berlanga hizo los deberes en la pasada jornada cuando consiguió la permanencia matemática en el Grupo X de la 3ª RFEF con tres jornadas de antelación.
El técnico acudía a la tradicional rueda de prensa previa al partido con parte de su cuerpo técnico y colaboradores como agradecimiento al trabajo constante que han hecho durante toda la temporada y a la ayuda que han prestado a los futbolistas de la plantilla, protagonistas durante toda la competición.
Preguntado por su futuro al frente del filial, Miguel Ángel admitía que ahora mismo se encuentran disfrutando de la permanencia y que cuando el club lo estime oportuno estará a su disposición para hablar sobre la próxima temporada.

El entrenador reconocía el cambio producido por el equipo después del parón navideño en el que el grupo ya había pasado “el peaje” que había que cumplir por la inexperiencia en la categoría y desde entonces creció más con balón, siendo más protagonistas, encontrando el equilibrio necesario entre la defensa y el ataque para conseguir cuanto antes el objetivo soñado de la permanencia. Y como colofón al trabajo, se mostraba orgulloso no solo por la permanencia sino que, como equipo filial que es, veía cómo hasta siete jugadores han estado trabajando con el primer equipo de forma continua y con posibilidades de participar en algún encuentro.
No obstante, ante el partido que mañana le enfrenta al Pozoblanco en el Murube a las 17:30 horas, Berlanga avisaba que saldrán a por todas, “el pie del acelerador no se baja” hasta que acabe la competición, y quieren despedirse de la mejor forma de la afición, que les ha apoyado en los peores momentos.
Para este partido pierde a Yiyo por sanción y a Iván Breñé, que iba a viajar casi seguro con el primer equipo pero que caía lesionado ayer y no podrá ser de la partida.



