La AD Ceuta FC afronta este domingo ante el Real Valladolid uno de esos partidos en los que la necesidad comienza a ganar terreno. Cinco jornadas, cinco derrotas y ningún punto en el casillero han colocado al conjunto caballa ante la obligación de reaccionar, pero dentro del vestuario el mensaje continúa siendo de confianza. Yann Bodiger tiene claro que el equipo terminará encontrando el camino.
La AD Ceuta FC afronta este domingo ante el Real Valladolid uno de esos partidos en los que la necesidad comienza a ganar terreno. Cinco jornadas, cinco derrotas y ningún punto en el casillero han colocado al conjunto caballa ante la obligación de reaccionar, pero dentro del vestuario el mensaje continúa siendo de confianza. Yann Bodiger tiene claro que el equipo terminará encontrando el camino.
El centrocampista francés ha comparecido en la previa del encuentro que se disputará este domingo, a las 16:15 horas en el Alfonso Murube, y ha reconocido abiertamente que los resultados obligan al Ceuta a comenzar a sumar cuanto antes. Pese a ello, considera que las sensaciones que transmite el equipo están lejos de ser las de un conjunto roto o superado.
"Sabemos que tenemos que puntuar ya", afirmó Bodiger, consciente de que la clasificación no entiende de buenas actuaciones si estas no terminan acompañadas de puntos.
Confianza plena en la reacción
El comienzo de temporada ha golpeado con dureza al Ceuta. Los de José Juan Romero todavía no han podido estrenar su casillero después de cinco jornadas y llegan al encuentro frente al Valladolid después de caer por 3-1 en El Plantío ante el Burgos.
Bodiger, sin embargo, diferencia claramente entre los resultados obtenidos y la imagen que está ofreciendo el equipo.
El futbolista entiende que sobre el terreno de juego sigue apareciendo un Ceuta reconocible, fiel a la idea que quiere implantar José Juan Romero y capaz de desarrollar el fútbol que pretende. El problema está en conseguir que ese rendimiento termine teniendo recompensa.
La preocupación existe porque los puntos no llegan, pero no se ha convertido en desconfianza dentro del vestuario. El francés asegura que tanto la plantilla como el cuerpo técnico continúan convencidos de que podrán cambiar la dinámica.
Cinco derrotas consecutivas pesan, pero Bodiger mira al trabajo diario como principal argumento para creer que la reacción terminará produciéndose. El objetivo inmediato no admite demasiadas interpretaciones: conseguir ante el Valladolid los primeros puntos de la temporada y empezar a salir de una situación incómoda.
El Valladolid no cambia el discurso del Ceuta
El rival tampoco será sencillo. El Real Valladolid llegará al Murube necesitado después de un inicio irregular en el que ha conseguido cuatro puntos durante las cinco primeras jornadas. El conjunto dirigido por Fran Escribá también busca una reacción tras caer por 0-3 ante el Real Oviedo.
Bodiger conoce bien la dificultad del adversario y recuerda además que el Valladolid consiguió imponerse al Ceuta en los dos enfrentamientos de la pasada temporada.
Eso no modifica, sin embargo, la mentalidad con la que los caballas afrontarán el choque.
"No se mira el escudo. Nosotros somos el Ceuta", señaló el centrocampista, reivindicando la capacidad de su equipo para competir independientemente del peso histórico del rival que tenga delante.
El Murube volverá a convertirse así en un escenario fundamental. El Ceuta necesita que su fútbol encuentre esta vez el premio que se le ha resistido desde el comienzo de la competición y tiene ante su afición una nueva oportunidad para cambiar el rumbo.
Bodiger se adapta al centro de la defensa
La complicada situación de la enfermería caballa también ha obligado a José Juan Romero a buscar soluciones dentro de su propia plantilla. Una de ellas ha sido retrasar la posición de Bodiger, centrocampista de formación, para utilizarlo como defensa central.
El francés reconoce que todavía se encuentra en pleno proceso de aprendizaje en una demarcación que no es la habitual para él, aunque se muestra dispuesto a asumir el reto siempre que el equipo lo necesite.
Bodiger se siente cómodo pese al cambio de posición y admite que todavía tiene aspectos que mejorar. Su predisposición, sin embargo, es total: si Romero necesita que actúe en el centro de la defensa, afrontará esa responsabilidad con la misma intensidad que cuando juega en el mediocampo.
Su adaptación cobra todavía más importancia ante las numerosas bajas que está acumulando el conjunto caballa en estas primeras semanas de competición.
El vestuario no quiere dejar crecer la presión
La sexta jornada aparece pronto en el calendario, pero el cero en la clasificación obliga al Ceuta a mirar el partido de este domingo con una importancia especial.
Bodiger no esconde la realidad. El equipo necesita puntos y necesita empezar a conseguirlos ya. Pero tampoco quiere que esa necesidad se transforme en ansiedad y termine alejando a los caballas del fútbol que consideran que deben practicar.
El mensaje que sale del vestuario es mantener la cabeza fría, continuar creyendo en el trabajo realizado y afrontar el duelo ante el Valladolid con la convicción de que la dinámica puede romperse.
El Ceuta tiene este domingo una nueva oportunidad. Será ante un histórico, en el Alfonso Murube y delante de una afición que espera poder celebrar por fin el primer resultado positivo del curso.
Cinco derrotas han endurecido el inicio, pero Bodiger no contempla que esta situación defina la temporada del equipo. El francés confía en que el Ceuta terminará levantándose. Ahora falta lo más importante: convertir esa confianza en puntos.


