Realizar lavados nasales alivia la congestión en resfriados y alergias
Salud
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Un lavado o irrigación nasal es un método que se utiliza para aliviar la congestión y limpiar en profundidad las fosas nasales, lo cual resulta muy útil para las personas que sufren un resfriado o algún tipo de alergia. Sus beneficios son muchos: mejora la respiración, alivia la presión en los senos paranasales y reduce la cantidad de descarga nasal.

Un lavado nasal a una persona adulta se puede realizar de una forma muy sencilla en su propia casa, por lo que puedes hacerlo tú mismo sin ayuda de nadie. Para llevarlo a cabo tan solo necesitas una lota nasal para adulto y seguir los consejos que te explicamos en este artículo. 

Pasos para realizar un lavado nasal

A continuación te explicamos los pasos para realizar de una manera muy fácil una irrigación nasal. Toma nota de estas recomendaciones cuando lo necesites.

Preparación

Lo primero y muy importante es que te laves muy bien las manos con agua y jabón. De esta manera evitarás introducir gérmenes en la nariz, lo cual sería contraproducente. Después necesitas una solución salina específica para irrigaciones nasales y una lota nasal. 

Posición

Lo siguiente que debes hacer tanto si lo haces a ti mismo como a otra persona es inclinar el cuerpo hacia adelante para que la cabeza quede encima del lavabo, por el contrario corres el riesgo de que el agua caiga en el suelo. 

Preparación de la solución salina

En el envase de la solución salina encontrarás las instrucciones que del fabricante, por lo que tan solo tienes que seguir sus indicaciones. En el caso de que quieras hacerla tú, tan solo tienes que mezclar una cucharadita de sal no yodada en un litro de agua tibia que habrás hervido previamente. 

Proceso 

Cuando ya lo tengas todo preparado toca ponerse manos a la obra. Llena tu lota nasal con la solución salina ya preparada. Gira la cabeza ligeramente hacia un lado e inserta la boquilla del dispositivo en el orificio nasal superior, que es el que queda más alto. Vierte despacio y suavemente la solución salina en el orificio nasal para que el líquido fluya y salga por el otro orificio. Una vez terminado con ese lado hay que repetir el proceso por el otro orificio nasal.

Recuerda que debes respirar por la boca durante todo el proceso para que la solución salina no llegue a la garganta. 

Limpieza

Una vez completada la irrigación nasal en ambos lados será necesario que te suenes suavemente la nariz para eliminar tanto el exceso de mucosidad como de la solución salina. De esta forma ambos orificios quedarán limpios y sin restos.

Limpieza del equipo

Para garantizar la higiene de la lota nasal es recomendable que se lave con agua tibia y un jabón suave después de utilizarla. Puedes seguir las instrucciones de limpieza y cuidado del dispositivo del fabricante. 

Como puedes comprobar, realizar un lavado nasal no es nada complicado, pero debes consultar previamente con un profesional de la salud para saber la frecuencia que más te conviene según tus necesidades y tus condiciones generales.

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Ceuta, Viernes 12 de Abril del 2024

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