¿Cómo reacciona nuestra mente cuando nos toca la lotería? Consejos para gestionar el impacto psicológico si eres el afortunado este 22 de diciembre
Salud
Typography
0
0
0
s2sdefault

Hoy es una de las fechas más señaladas del año, el sorteo nacional de la lotería de Navidad. Aunque durante meses se habla de “posibilidades mínimas” debido a la gran cantidad de números existentes y participantes activos, lo cierto es que, cuando se acerca el momento, las esperanzas crecen y todos nos creemos posibles ganadores... ¿por qué no?

La adquisición de un gran premio como lo es “el gordo”, implica grandes cambios en la vida de quien se lo lleva. Por ello, hay que estar preparado para afrontar de forma adecuada uno de los sorteos más importantes del año, y que, en caso de que resultes ganador, porque sí, puede pasar, no te pille desprevenido.

Inmaculada Martínez Sanchis, psicóloga y miembro de Doctoralia, comparte todos los detalles y consejos sobre la participación en el sorteo de lotería de Navidad, cómo afecta a la felicidad, y todos los efectos negativos escondidos tras esta rifa.

¿Cómo reacciona nuestra mente cuando nos toca la lotería?

Son muchos los factores que pueden influir  en la respuesta emocional de las personas a quienes les toca la lotería. Entre ellos, las circunstancias de su vida, la etapa que están viviendo, y la medida en la que la entrada de este dinero puede repercutir o cambiar su vida juegan un papel fundamental.

“A nivel general, las personas a quienes les toca la lotería viven una mezcla de emociones entre las que destacan la euforia, la incredulidad y la sorpresa. Sin embargo, también hay personas que reaccionan con ansiedad ante la inseguridad de no saber cómo manejar una importante suma de dinero, o por el miedo a los cambios que se pueden producir en su vida y las consecuencias que pueden tener en su entorno” explica la especialista de Doctoralia, Inmaculada Martínez.

¿Qué tipo de personas suelen jugar más a la lotería?

Excluyendo a las personas que tienen un trastorno de juego patológico, el espectro de personas que juegan a la lotería es amplio. En determinadas fechas, como el sorteo de Navidad, o del Niño, participan una gran variedad de personas porque se trata de una costumbre social.

“Nos podemos encontrar compañeros/as de trabajo que juegan compartiendo décimos como forma de intercambio social, lo que sería una forma de ocio. También personas que consideran que por un importe pequeño pueden participar esporádicamente porque les resulta divertido, les gusta vivir la emoción de la posibilidad de ganar” comparte Martínez.

Paralelamente, nos encontramos con personas que juegan por costumbre a lo largo del año, buscando mejorar su situación financiera, considerando que, a través de una mínima inversión, pueden recibir una importante suma. “En muchos casos, no son conocedores de que las probabilidades de obtener un premio son muy bajas” añade la especialista.

¿Cómo afecta la lotería a la felicidad?

La felicidad no es algo que se mantenga inalterable en el tiempo. Podemos sentir mucha alegría en determinados momentos, pero eso no se sustenta sin cambios. “El ser humano cuenta un gran abanico de emociones, y la alegría es una de ellas, pero no es la única, y las situaciones, pensamientos o momentos, hacen que vayan emergiendo diferentes emociones” explica la psicóloga.

Habitualmente, cuando a una persona le toca la lotería, tiene un pico de alegría, “felicidad”, pero no se mantendrá. Es un hecho que, una vez transcurrido, perderá la intensidad hasta desaparecer. Martínez defiende que “la lotería puede repercutir positivamente en la vida de las personas, dependiendo de la gestión que hagan de ello”.

En este sentido, si se gestiona bien puede suponer un alivio económico produciendo seguridad financiera y, por tanto, incrementando el bienestar emocional y eliminando la preocupación económica. También puede facilitar el realizar actividades de ocio, como viajes, que van a permitir que las personas cumplan deseos que, de otra forma, no hubieran podido. Incluso puede haber casos en los que se invierta el dinero en ayudar a otros, produciendo la satisfacción de haber supuesto un cambio positivo en la vida de los demás.

En cuanto a los aspectos negativos, la psicóloga explica que “estos estarían vinculados a una mala gestión. El empleo del dinero desde la desestructura, sin finalidad clara, puede desmotivar y hacer un uso no saludable del mismo”. Entre otros, esta mala gestión también puede suponer un cambio en las relaciones sociales, cuando la persona crea no saber discernir entre quien se relaciona con ellos por ser ellos mismos, o por un interés económico. Las demandas de familiares o amigos solicitando ayuda, también pueden generar estrés y malestar, creando conflictos y modificando las relaciones.

Consejos para gestionar el impacto psicológico si eres el afortunado este 22 de diciembre

Como con cualquier cambio repentino que pueda afectar a la forma de vida, la buena gestión emocional será fundamental. Por ello, la doctora Inmaculada Martínez comparte los consejos clave para disfrutar con alegría del premio y alejar todas las tormentas:

  • Deja un espacio para reflexionar, no tomes decisiones rápidas sobre cómo vas a utilizar el dinero y dedícate un tiempo para asimilar esta situación inesperada, así como la manera en la que integrarás este cambio en tu vida
  • Si la cantidad del premio es importante y se quiere que el beneficio obtenido no se disipe en una mala toma de decisiones, será fundamental rodearse de personas que sepan invertir y manejar dinero. En este sentido, buscar apoyo profesional podría ser una buena decisión.
  • Que te haya llegado un dinero que no esperas no debe suponer una anarquía en tus hábitos. Por ello, debes mantener una estructura de los mismos.Una forma de mantener el equilibrio es tener distribuido y organizado tu tiempo.
  • Adquirir una suma importante de dinero puede suponer que familiares, amigos o conocidos, tengan unas expectativas claras sobre recibir ayudas económicas. Para poder gestionar esta situación de forma adecuada, será necesario trabajar la asertividad en la comunicación.

Como vemos, ‘el Gordo de la Navidad’ puede acarrear tanto aspectos positivos como negativos y dependerá de nosotros y la gestión emocional que hagamos si nos afecta más o menos. Si nos toca, ser conscientes de nuestro entorno, saber encajarlo bien y, sobre todo, una buena planificación previa, es esencial para salir exitosos de un momento tan importante.

0
0
0
s2sdefault
Joomla SEF URLs by Artio
Ceuta, Viernes 12 de Abril del 2024

Anuncio AACL

Publicidad

ECOS 110324