“El olvido de los intelectuales”
Opinión
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Asistimos al panorama generación tras generación, yo lo he visto, ya en varias, que están en las estrellas un número de intelectuales, después, van cayendo en el olvido. La mayoría. 

Con el concepto de intelectual, es en sentido amplio (científicos sociales, filósofos, teólogos, escritores, artistas plásticos, periodistas, columnistas, etc.). Podríamos poner, muchos ejemplos, muchos casos, se habla del concepto de “purgatorio de los escritores”, después de fallecidos, pero en algunos casos, sucede, incluso antes, ya en su término final, si caen en una enfermedad larga. Es obvio y evidente, que no sucede en todos las personas, ni del mismo modo, en todos los oficios o profesiones culturales. Pero si en muchos. Podría poner muchas piedras de todos los colores y diamantes reflejando esta realidad. Pero por respeto hacia ellos y ellas no lo haré, salvo alguna excepción. 

David Gistau, en un artículo titulado El gallego y su cuadrilla, publicado en La Razón, el 18 de enero del 2002, nos narra-habla-dialoga-relata en forma de homenaje y recuerdo, algunas peripecias-chanzas-anécdotas-conceptos de y sobre Cela. Pero, pienso y opino y percibo, que en este artículo Gistau, nos está hablando, iba a decir, “a toda la profesión intelectual”, pero después, he pensado, cómo yo, que no soy nadie, ni cobro un dólar por ninguna palabra que escribo-concibo, me voy a incluir en este capítulo-círculo-engendro. Pero supongo que sí. Que todos estamos metidos en este redil-rebaño-pastoreo, unos, como mi caso, sabemos que todo se olvidará de nuestro trabajo, porque ya en vida, no somos nada en el mundo de la cultura, otros, que siendo, al final, se preguntan “perdurará mi obra”, como dicen clamaba el gran Umbral. 

Hay que distinguir la ética y la estética de los intelectuales –desde los científicos, a los artistas, los teólogos y todos los demás que participan en el foro del teatro y de esta corrida de toros de las cinco de la tarde y de las cinco de la mañana-. No hay que expresar que personalmente, me gustaría que la ética y la estética, buena ética y buena estética fueran unidas, incardinadas en cada persona, sea intelectual o no. Más en los grandes escritores y escritoras, tuviesen un alto grado de moralidad personal, y, un alto grado de conocimiento de su saber, y, un alto grado de la belleza que refleja sus producciones. Pero no es así, en demasiados casos. No pondré nombres, pero analicen biografías y vidas y hechos y datos y conceptos y descubrimientos, en unos y en otros. Por lo general, no lo es. No digo que absolutamente no lo sea. Pongamos a medias, a medias de la población… 

Dicho lo anterior, hay que indicar, que no hay que confundir las posturas personales sociopolíticas, éticas, religiosas, culturales, ideológicos, económicas y cien mil otros valores, y, sus descubrimientos en la filosofía-ciencia-artes-arte-literatura-teología-etc. Por consecuencia, se utiliza una doble vara de medir, refrán muy español, podría indicar doble botella de bebida, para unos, se les mira hasta la última mancha de sus calzoncillos, para otros, llevan la camisa llena de negro o de todos los colores, no buenos, pero se olvidan. 

Es más, yo pienso, que un autor-a con una buen ética, eso hace que se eleve su estética y su conocimiento, porque se piensa y siente, no solo con la cabeza, sino con la carne y la psique. Muchos, no han llegado a más, en sus carreras culturales, por no llevar una vida moral digna y honesta y justa y equitativa, aunque diesen muchos discursos de derechos humanos. Nadie se rasgue las corbatas, porque esto es obvio y evidente. Cuántos poemas se han perdido, que poetas no han escrito, por no arrastrar una vida más moral y más racional. 

Dicho de otro modo, los intelectuales, incluyendo aquí, también a los periodistas, no son justos y equitativos y racionales, en suficiente grado. Ya, ya sabemos que influyen muchos derroteros en el existir humano, en el vivir humano, en el estar humano. Pero el ebanista afila sus herramientas, nosotros, los intelectuales deberíamos afinar las nuestras: los conceptos, y analizar, cuándo estamos en la mar-bodega-biblioteca de los prejuicios hacia determinadas personas y posiciones y colectivos e ideologías y grupos y… 

Pero casi nadie, se acuerda de los creadores-buscadores-investigadores que pululan por todos los olivares de este territorio, que duermen y sueñan en los lugares más pequeños y medianos, que nunca llegan a los periódicos, sus obras y sus producciones, o, a lo sumo, a los locales o provinciales o comarcales o regionales. Que, también, en este tema se dividen la cosecha en distintos grupos. En todo hay escala, ya lo indicaba el viejo maestro Hegel, que tanto ha nacido y surgido de sus aguas, para bien y menos bien, y, que tanto hemos olvidado… 

Dicho de otro modo, en provincias, que era el término de siglos desde la corte cultural de Madrid, existen también escalas, de intelectuales. Pero sucede, que evidentemente, hay menos panaderos y vinateros de la cultura y de la industria cultural, pública y privada. 

Por lo cual, las voces están más aflautadas y silenciadas. Unos, unos duermen durante décadas, otros, tienen algunas guirnaldas de méritos y valores. Pero en todos sucede lo mismo, el purgatorio de los intelectuales, antes de fallecer, después de fallecer. Salvo excepciones. Indicar, que esto merecería un estudio y análisis, racional, para que no se olvide tanta producción, generación tras generación, que se va tirando a la basura del olvido. Ahora, que tanto se habla de reciclaje material, no existe, casi, el reciclaje intelectual. Aquí mi homenaje a todos los intelectuales, conocidos o desconocidos. También a Gala, que parece ser está en una larga enfermedad. Paz y bien. 

https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com© jmm caminero (21abr-11may 22).

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Ceuta, Jueves 19 de Mayo del 2022

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