El doctor Marchante, desde hace 10 años esta el Programa de deshabituación tabáquica en atención primaria.
Sanidad
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El tabaco es una de las mayores amenazas para la salud pública que ha tenido que afrontar el mundo, mata a más de 7 millones de personas al año de las que más de 6 millones son consumidores directos y alrededor de 890.000 son fumadores pasivos, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

“Ceuta no es tan fumadora como podría parecer, estamos asistiendo a una reducción del consumo de tabaco aunque la batalla no está ganada; la ganaremos dentro de 60 años”, manifiesta convencido el doctor Francisco Marchante, responsable de la Unidad de Tabaquismo de INGESA y delegado del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo.

Todas las estadísticas coinciden en que el perfil del fumador es “preocupante”. “Cada vez se empieza a fumar a una edad más temprana, sobre todo las mujeres, y no es hasta los 40 años cuando se comienza a tomar conciencia de la adicción y querer alejarse del consumo”, apunta Marchante.

Otros datos desgarradores aportados por el doctor son que “el 80 por ciento de los fumadores se inician en el consumo antes de los 18 años y la mitad fallece -más por problemas cardiovasculares que de cáncer- antes de lo que biológicamente le corresponde, por lo que el abordaje del tabaco es tan importante, sino más que el de la diabetes y la hipertensión”.

Ante esta desalentadora realidad, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria en Ceuta lleva desarrollando desde hace 10 años el Programa de deshabituación tabáquica en atención primaria, en el que se hace un abordaje intensivo en grupos de fumadores activos, adictos a la nicotina, que quieren dejar de fumar pero no pueden hacerlo por sus propios medios y requieren ayuda técnica.

El programa, del que es responsable el doctor Marchante, tiene un enfoque multicomponente a través de modelos psicológicos e incentivadores que enseñan al fumador a abordar su problema para controlar la adicción, acompañado de un tratamiento farmacológico complementario -subvencionado por la Ciudad a diferencia del resto del territorio nacional-, que altera el receptor de nicotina para que el consumo de tabaco no resulte placentero y, por otro lado, se administran sustitutivos de nicotina a través de parches, chicles o sprays bucales.

La terapia se realiza en grupos de entre 10 y 15 personas, sin embargo al no existir listas de espera en muchas ocasiones es necesario aumentar el número de pacientes o, incluso, duplicar grupos, dada la alta demanda. Se realizan cinco sesiones presenciales de dos horas cada una, repartidas en dos meses. A partir de ese momento, se continúa el seguimiento a través de teléfono y correo electrónico hasta el año. Los integrantes del programa suelen ser personas con edades comprendidas entre los 35 y 40 años, predominando las mujeres a los hombres.

A día de hoy son ya alrededor de 900 ceutíes los que han participado en el programa para dejar de fumar, y entre el 30 y el 40 por ciento de los asistentes lo han conseguido, lo que supone un “éxito”, ya que “intentar dejar de consumir tabaco sin ayuda y por cuenta propia tiene un índice de consecución inferior al 10 por ciento”, asegura el doctor Marchante, y puntualiza que “triplicamos el porcentaje porque está demostrado que el tiempo que se dedica a la intervención es de lo más eficaz, a más tiempo mas eficacia, cosa que ni siquiera los fármacos consiguen por si solos”.

Sin embargo, todo aquel que desee dejar de fumar debe saber que “se trata de una adicción y como tal no se cura; ningún adicto a la nicotina se curará de su adicción en la vida porque lo lleva grabado a fuego en las neuronas y no hay ningún tratamiento eficaz para ello, lo que se hace es interrumpir el consumo”, informa el responsable del programa.

Desterrando el término ex fumador, “los adictos a la nicotina en fase de abstinencia pueden permanecer sin consumir más de 50 años pero deben ser conscientes de que cualquier consumo puntual puede reactivar la adicción y recaer; se trata de una línea muy delgada”.

Ahora, con todos los datos sobre la mesa, si eres fumador activo y quieres dejar de fumar, acude a tu médico de atención primaria para solicitar entrar a formar parte del Programa de Deshabituación Tabáquica y recibirás el apoyo necesario de profesionales médicos para que el control de tu adicción sea todo un éxito.

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